Algunos tuiteros le recriminaron este miércoles al columnista Arturo Rueda las inconsistencias y contradicciones en las dos encuestas más recientes de la empresa Mas Data, de José Zenteno, publicadas por el periódico Cambio en los últimos días.
En la primera, Mas Data coloca a Fernando Manzanilla Prieto, secretario general de Gobierno, en tercer lugar entre los aspirantes panistas a la candidatura a la Presidencia Municipal de Puebla en el rubro de potencial de voto.
En segundo lugar aparece Jorge Aguilar Chedraui, secretario de Salud, y en primero Antonio Gali Fayad, secretario de Infraestructura.
Sin embargo, en la segunda encuesta las cosas cambian misteriosamente.
Y es que Manzanilla -ya como candidato de una supuesta alianza conformada por el PAN, el PRD y el Panal- se instala en primer lugar seguido por Gali y Aguilar Chedraui.
Frente a los reclamos tuiteros, Rueda defendió las encuestas y dijo que no tenían inconsistencias, pero que “las dudas metodológicas” se las podría explicar José Zenteno.
La respuesta de éste generó nuevas dudas: “La gente no ve grandes diferencias entre los tres panistas punteros pues la preferencia es casi la misma”.
El problema es que el periódico Cambio y su director –léase: Aturo Rueda- cabecearon tajantes que “Gali y Aguilar Chedraui (van) en carrera parejera”.
Si le creemos al responsable de la encuesta, no hay tal carrera parejera, una vez que, repito sus palabras en Twitter, “la gente no ve grandes diferencias entre los tres panistas punteros pues la preferencia es casi la misma”.
Si la preferencia “es casi la misma” y si la gente “no ve grandes diferencias”, ¿por qué la lectura de las encuestas arroja una visión tan diferente?
Y para alimentar las suspicacias no resisto la tentación de citar el primer párrafo de la columna en la que Rueda traduce –o interpreta- a Mas Data:
“Los morenovallistas Antonio Gali Fayad y Jorge Aguilar Chedraui lideran la carrera para convertirse en el candidato a la alcaldía de Puebla capital en el pelotón de funcionarios y personajes cercanos a Acción Nacional. Ambos mantienen un ritmo constante de crecimiento en los rubros de “conocimiento”, “confianza” y “potencial de voto” en el periodo de julio a noviembre, dejando atrás a otro de los Fantásticos, Fernando Manzanilla, a Pablo Rodríguez Regordosa y al dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, Francisco Rodríguez Álvarez”.
¿Cito otra vez a Pepe Zenteno?
Creo que ya no es necesario.
Llama la atención que en la traducción libre de Rueda uno de los priistas mejor posicionados sea Enrique Doger, a quien Mas Data le ha trabajado en los últimos ocho años.
Doger, casi inalcanzable, jura Cambio.
Manzanilla, casi perdido, vuelve a jurar Cambio.
No obstante, al decir de Mas Data y de la natural complicidad de ocho años, Doger apenas le gana a Manzanilla por siete puntos si tomamos el 3.1 del margen de error.
Cosa curiosa: en una columna reciente el propio Rueda expulsó a Manzanilla de la puja sin argumento de por medio.
Simplemente lo ignoró como si no existiera.
Hoy que lo reinserta al mundo de los vivos hace todo lo posible para mandarlo al tercer lugar.
Es claro que no contaba con la precisión del encuestador: “La gente no ve grandes diferencias entre los tres panistas punteros pues la preferencia es casi la misma”.
¿A quién le creemos?
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Por cierto: una de las estrategias del PRI, en particular de Juan Carlos Lastiri, ex dirigente estatal del partidazo, es hacer crecer a un candidato débil entre los morenovallistas para reventarlo en la elección constitucional.
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Dice Pepe Zenteno vía Twitter que las cosas se le componen a Fernando Manzanilla en una eventual coalición gracias a que “atrae perredistas”.
Hay que decirle que según otras encuestas también atrae el voto panista.
Fuentes de primer nivel al interior de Acción Nacional han revelado que Manzanilla es el mejor visto entre los morenovallistas.
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Por cierto: en el CEN del PRI hicieron un sesudo análisis de la elección federal en el distrito 6, donde ganó Enrique Doger, y detectaron que a diferencia de los otros distritos de la capital los votos de López Obrador y de Bartlett crecieron sospechosamente.
Ese mismo estudio contiene testimonios abrumadores en el sentido de que Doger llamaba a votar por él y por los dos personajes mencionados.
