Mediante un acuerdo político el ex dirigente nacional de los maiceros, Efraín García Bello, espera lleguen a un acuerdo determinar quién será el dirigente de la Liga de Comunidades Agrarias de la CNC.
Para García Bello sus únicos padrinos son los comités municipales y regionales de la Confederación Nacional Campesina y se apunta entre los 13 aspirantes a sustituir Juan Balderas Muñoz.
Ex presidente municipal de Tlachichuca, reconoce existen fallas de dirección en la central campesina y demuestra con ellos que no es posible seguir pensando en la dirigencia estatal de la CNC cuando se tiene la mira puesta en un cargo de elección popular, como lo pretendió Balderas.
Desliza entonces el reto a sus correligionarios de firmar ante un notario público la voluntad de renunciar a cualquier candidatura a cargos de elección popular en caso de resultar electo cualquiera de ellos.
La primera aduana que deben superar los cenecistas es su democracia internar y más les vale llegar a un buen acuerdo porque de llegar a un consejo político sin unidad, lo que ocurrirá será una crisis interna porque nadie tiene certeza del número de consejeros.
La preocupación de él y de quienes aspiran al cargo de dirigente estatal es la capacidad de operación política del delegado enviada por la dirigencia nacional, de lo contrario debería intervenir Gerardo Sánchez.
Involucrado en proyectos de empresas sociales con los campesinos, partiendo del núcleo agrario, García Bello le apuesta a dirigir una central campesina propositiva a favor del agro poblano, tanto en la calidad de vida de los ejidatarios como de la diversidad de productos, principalmente los granos básicos en cultivos de temporal.
Con una visión nacional del desarrollo agrario, el ex presidente nacional de la asociación de maiceros confía en dirigir a la Liga agraria en busca de sinergias a favor de los agroproductores del estado.
