Una ofrenda en honor de Heriberto Lazcano Lazcano, alias El Lazca, jefe del cártel de los zetas, presuntamente ultimado el mes pasado por fuerzas por la Secretaría de la Marina, apareció la mañana del 2 de noviembre pasado en el municipio de Huauchinango, en la Sierra Norte de Puebla.
El tributo, que se confundió con otros colocados en ocasión de las Fiestas de Muertos, se ubicó en un portal de la cabecera municipal, pero ni la Procuraduría General de la República (PGR) ni la Procuraduría General de Justicia de la entidad (PGJ) iniciaron investigaciones para saber quién la colocó.
Fuentes oficiales de ambas dependencias expresaron que la instalación de una ofrenda en favor del narcotraficante, no constituye un delito.
Según la fotografía y reporte hecho por la periodista Leticia Ánimas Torres, la ofrenda –colocada en el portal Benito Juárez de Huauchinango– incluía una Constitución Política de Estados Unidos Mexicanos, un ejemplar del semanario Proceso, cuya portada estaba dedicada al escándalo que generó las dudas sobre el fallecimiento de Lazcano Lazcano, un libro se albures y chistes rojos, otro de calaveras, uno más de tradiciones mexicanas y un vaso con jugo de betabel.
También había un paquete de cigarros marca Faros, cuatro veladoras, flores de cempasúchil y copal.
Heriberto Lazcano Lazcano supuestamente fue abatido el 7 de octubre en Coahuila, en un tiroteo con la Secretaría de la Marina. Su cuerpo fue recuperado por sus colaboradores horas después, lo que generó desconfianza sobre la veracidad de la versión oficial acerca de su deceso, al punto en que la identidad del cadáver ha pretendido ser probada por el gobierno federal con sus huellas dactilares y hasta con pruebas de ADN comparadas con los restos de los padres del capo.
