Se registró el segundo intento de linchamiento de la semana en el fraccionamiento Santa María, después de que el lunes por la tarde fueron rescatados dos jóvenes delincuentes, la noche del martes nuevamente fueron detenidos otros dos, que también salieron milagrosamente con vida, pues más de 200 personas trataron de tomar justicia por su propia mano.
Los abusos constantes de estos delincuentes y las autoridades que no han podido recibir las denuncias de los afectados porque el monto del robo no supera la cantidad de 10 mil pesos, fueron los motivos para que la noche del martes, los vecinos dieran un escarmiento a dos delincuentes que aprovecharon que había una junta vecinal para ingresar a un domicilio.
Siendo el tema principal de la junta entre vecinos del fraccionamiento, Ángel, de 17 años de edad y Jesús Armando, de 14, aprovecharon el interés de los vecinos para ingresar a una casa que se encuentra sobre la avenida 26 y Cristóbal Colón, preparando dos mochilas con pertenencias de los habitantes.
Al momento de salir, un vecino interrumpió la junta para alertar lo que había sucedido, por lo que toda la gante que se encontraba en el lugar detuvo a los dos menores, al revisarlos les encontraron un arma de juguete parecida a las reales, la furia de la gente hizo que se abalanzaran sobre ellos golpeándolos y jaloneándolos.
Los elementos de Seguridad Pública Municipal, arribaron al lugar, ya que la gente empezó a arremeter en contra de la corporación de vigilancia “Leones”, la cual tiene la seguridad de la zona, ese momento fue aprovechado por los uniformados para sacar a los jóvenes delincuentes, la madre de uno de ellos lo abrazó para protegerlo de los golpes, hasta salir de la zona.
Los vecinos de este lugar mencionaron a El Sol de Puebla que el problema es que son jóvenes de colonias vecinas que llegan a cometer sus fechorías y como saben que son menores de edad, la autoridad no les puede hacer nada, además de que entendieron que no se puede denunciar si el monto de lo robado no es alto, como sucedió el día lunes.
Los habitantes de esta colonia, advirtieron públicamente que la justicia la tomarán en sus manos si ocurre algo similar, ya que si no los pueden meter a la cárcel, al menos que tengan un escarmiento para “que les quiten las ganas de robar en las casas”.
Indicaron que pedirán la presencia de policías municipales en el fraccionamiento, pues creen que los encargados de vigilar la zona están coludidos con los delincuentes.
