Finalmente fue inaugurado museo del Fuerte de Guadalupe, a pesar de las protestas de especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), como antesala a los festejos del día de Independencia, los cuales costarán 15 millones de pesos.
La crítica fue por la colocación de una muralla de cristal en el Fuerte de Guadalupe, como parte de los trabajos del museo de Ignacio Zaragoza.
Incluso, Felipe Echenique March, secretario general del Sindicato de los Trabajadores del INAH, señaló que aunque la dependencia federal otorgó los permisos para los trabajos en la zona, aunque la instalación de los cristales afecta el paisaje histórico del cerro de Acueyametepec.
Pero sentenció el asunto va más allá del cambio visual, pues está latente la posibilidad de causar daños al histórico inmueble.
Y es que los especialistas revelaron que se montaron unas vigas en los cimientos originales para colocar un domo sobre el fuerte, además de que algunas pesadas estructuras de metal “están recargadas” sobre los muros del mismo.
Asimismo perforaron paredes, recortaron muros y se instaló una plancha de concreto y con la colocación de la valla de cristal que impide el paso de la luz del sol y el aire, es inevitable que las paredes se comiencen a humedecer y con ello proliferen los hongos que finalmente desgastarán la roca.
La restauradora perito de Bienes Muebles e Inmuebles del INAH Elisa Ávila, dijo que nunca existió un proyecto ejecutivo que valorara las consecuencias de intervenir el cuartel de Ignacio Zaragoza.
“Los trabajadores ATM del Centro INAH Puebla ratificamos nuestra convicción histórica en la defensa del patrimonio y nos sumamos a la jornada nacional para la defensa del patrimonio cultural emprendida por nuestra organización nacional”, indicó el secretario suplente del ATM, Miguel Balbuena Sánchez.
Además advirtió de vicios ocultos en las obras realizadas en los Fuertes de Loreto y Guadalupe, los cuales van desde humedades a filtraciones que con el tiempo dañarán el inmueble.
Por lo tanto, exigieron solución a los casos en Puebla de daños arquitectónicos por la reciente reestructuración, así como la revisión del guión y componentes museográficos.
Además demandan que se informe de los alcances y condiciones que hay en el Convenio de Comodato de Colaboración entre el INAH y el gobierno del estado de Puebla, con relación a la creación del museo en el Fuerte de Guadalupe.
También el artista Francisco Toledo quien demandó hace unos días suspender las obras en el Fuerte de Guadalupe, por medio de una carta enviada a los investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
“En mi derecho ciudadano doy mi apoyo a los profesores en investigación científica del Instituto Nacional de Antropología e Historia para que se evite la destrucción de las zonas arqueológicas y los monumentos históricos que por obras de infraestructura de fin de sexenio promueven fuera del marco legal los funcionarios de esta institución en las zonas arqueológicas de Tzintzuntzan, Michoacán; de Atzompa, Oaxaca; y de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, Puebla, entre otros.”
