El abogado Raúl Cervantes Andrade, coordinador de Asuntos Jurídicos del CEN del PRI, forma parte del grupo cercano a Enrique Peña Nieto.
Tan cercano que podría ser ministro de la Corte o presidente del Consejo de la Judicatura en el corto tiempo.
Cervantes Andrade, de 49 años de edad, es doctor en Derecho por la Universidad Panamericana, de la que es graduado Peña Nieto, y tiene especialidades en Derecho Económico Corporativo, Derecho Financiero y Comercio Internacional, Derecho Penal, Amparo y Derecho Bancario.
En las Legislaturas LVIII y LX fue diputado federal propietario.
Su relación con el virtual presidente electo data de hace algunos años y se ha venido afianzando con el tiempo.
Él, junto con Jesús Murillo Karam, tiene a su cargo la defensa del PRI en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y pasa sus días pegado a los expedientes relacionados con los casos Soriana y Monex.
Por lo pronto, Cervantes Delgado tiene dos pies en la próxima legislatura del Senado de la República, una vez que iba en la Lista Nacional de su partido en el lugar número 11.
Lo novedoso es que su suplente es el actual diputado federal por el Distrito 1, con cabecera en Huauchinango: Ricardo Urzúa.
Si las cosas se dan como tienen quedarse, y Cervantes pide licencia en el Senado, el hoy diputado se convertirá en flamante senador de la República.
Pero Urzúa no llegó por un milagro a esa circunstancia que le cambiará la vida.
O sí.
Y es que monseñor Antonio Chedraoui, arzobispo de la Iglesia Ortodoxa en México, le hizo el milagrito.
Cuentan quienes saben que, en el contexto de la gran amistad que tiene con Enrique Peña Nieto, Sayedna intervino a favor de Urzúa y logró colarlo a una posición inmejorable: como suplente de un personaje mayor que estará muy breve tiempo en el Senado.
Una vez que las cosas se acomoden habrá tres hombres felices: el abogado Cervantes, Ricardo Urzúa y monseñor Chedraoui: autor del “milagrito”.
Otro que también llegará en su momento a la Cámara Alta es Jorge Juraidini, originario de Teziutlán, que es suplente de un virtual secretario de Estado: Emilio Gamboa Patrón.
En este caso el milagro lo hizo un “Diablo”: José Antonio Fernández Carbajal, CEO de FEMSA, principal promotor de Juraidini.
En cosas de política, ahora vemos, Dios y el Diablo operan por igual.
