En su último mensaje en cadena nacional, el presidente Felipe Calderón agradeció a los mexicanos “por su comprensión ante las muy difíciles decisiones que tuvimos que tomar para hacer frente a tantos y tan complejos desafíos”.
Extendió su agradecimiento a los soldados, marinos, a los policías y a los ministerios públicos valientes por defender a las familias mexicanas e insistió en que cuando la patria los necesitó “dieron un paso adelante para defenderla”.
Habló también de los funcionarios públicos, a cuyo esfuerzo incansable atribuye el que México sea un país que puede mirar su futuro con ojos de “confianza y optimismo”.
Expresó su gratitud a los ciudadanos “pues hace seis años me dieron un voto de confianza, que me acompañó durante todo este tiempo.
“Gracias por su esfuerzo de cada día y por sacar, entre todos, adelante al país.
“Mi corazón está y estará siempre con cada una y con cada uno de ustedes. Gracias a las mujeres trabajadoras en el campo, en la ciudad. A las profesionistas, a las mamás, a las amas de casa.”
Agradeció a los hombres y mujeres trabajadores, gracias a quienes el país se mantiene fuerte, a pesar de la crisis financiera.
En 2008 estalló en Wall Street la crisis financiera más grave luego de la recesión de 1929. Hace cuatro años la quiebra de corporaciones y bancos generó una avalancha de inestabilidad financiera que arrastró las finanzas de empresas y naciones, y que aún genera efectos desastrosos en Europa.
Desde hace un año, el mandatario federal enarboló la estabilidad económica y el nivel “histórico” de las reservas internacionales, como uno de los logros más relevantes de su sexenio.
Como pocas veces, dedicó un agradecimiento especial a su familia: “Desde luego, a Margarita, mi esposa, y a mis hijos, muchas gracias por su cariño, por su paciencia, por todo su apoyo”.
En las últimas semanas ha insistido en que gobernó al límite de sus capacidades y limitaciones y ayer retomó esa idea señalando que puso “toda su voluntad y entendimiento para construir el bien común de los mexicanos”.
Aseguró que se va con la conciencia tranquila y que actuó en cumplimiento de su deber y responsabilidad al servicio de México.
“He trabajado para dejar una patria más fuerte, con un mejor sistema de justicia. Más sano y con una economía sólida.” dijo.
Al gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto, quien tomará posesión de su cargo el sábado, le deseó “el mayor de los éxitos, porque quiero que le vaya bien a México”.
Se despidió de los ciudadanos exponiendo que servir a México es “el más grande honor que puede tener un mexicano… pero servir a México en momentos de dificultad, como los que nos ha tocado vivir, sin duda alguna, es un honor mucho mayor… hoy termina esta tarea, pero no mi compromiso”.
