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Inflación en México sube a 3.45% en septiembre: jitomate y cebolla encarecen la canasta básica
El aumento de precios acumuló dos meses consecutivos de aceleración, mientras los servicios y algunos productos de consumo cotidiano continúan presionando el presupuesto de las familias
Foto: Daniel González / EsImagen
La inflación en México volvió a subir durante septiembre y alcanzó 3.45% a tasa anual, impulsada principalmente por el encarecimiento de alimentos como el jitomate y la cebolla, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.42% respecto a agosto, cuando la inflación anual se ubicó en 3.26%. Con este resultado, el indicador acumuló dos meses consecutivos al alza, luego de que en julio se situara en 3.12%.
Aunque el dato se mantuvo dentro del intervalo de variabilidad de Banco de México (Banxico), establecido entre 2% y 4% alrededor de su objetivo de 3%, el aumento refleja nuevas presiones sobre el gasto de los hogares, particularmente en alimentos y otros bienes de consumo cotidiano.
Jitomate y cebolla, entre los productos que más subieron
El encarecimiento de algunas verduras fue uno de los principales factores detrás del repunte inflacionario de septiembre.
De acuerdo con el reporte del Inegi, el precio del jitomate aumentó 30.25% mensual, mientras que la cebolla registró un incremento de 23% durante el mismo periodo.
Ambos productos destacaron entre los que más contribuyeron al aumento mensual de los precios al consumidor, debido a su importancia en la alimentación cotidiana de los hogares mexicanos.
Otros productos y servicios también registraron aumentos. El gas doméstico LP subió 3.14% mensual, mientras que las colegiaturas de educación primaria aumentaron 6%.
En contraste, algunos productos bajaron de precio. La papa y otros tubérculos registraron una disminución mensual de 13.92%, mientras que los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga descendieron 2.06%.
La inflación acumula dos meses al alza
El resultado de septiembre confirma una nueva aceleración de los precios después de que la inflación anual pasara de 3.12% en julio a 3.26% en agosto y posteriormente a 3.45% en septiembre.
Sin embargo, el indicador todavía se encuentra por debajo del 3.76% registrado en septiembre de 2025.
La evolución de los precios también mostró diferencias entre sus componentes. La inflación subyacente se ubicó en 3.75% anual, por debajo del 3.88% observado en agosto. Este indicador excluye los productos y servicios cuyos precios suelen presentar mayor volatilidad y permite observar con mayor claridad la tendencia de mediano plazo.
Dentro de este componente, las mercancías registraron una inflación anual de 3.21%, mientras que los servicios alcanzaron 4.27%, por lo que estos últimos continuaron mostrando incrementos superiores al indicador general.
Por su parte, la inflación no subyacente, que incluye productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, llegó a 2.45% anual, frente al 1.13% de agosto.
¿Qué significa el aumento de la inflación para los hogares?
La inflación mide el incremento generalizado de los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares. Por ello, una tasa anual de 3.45% no significa que todos los productos hayan subido en esa misma proporción.
En septiembre, los aumentos de algunos alimentos fueron considerablemente superiores al promedio general. Esto puede traducirse en un mayor gasto para las familias que destinan una parte importante de sus ingresos a la compra de productos frescos.
Al mismo tiempo, la reducción de precios en otros artículos muestra que el comportamiento de la canasta de consumo no es uniforme: mientras algunos productos se encarecen, otros presentan descensos.
Por esa razón, el impacto de la inflación depende de los hábitos de consumo y de la proporción del ingreso que cada hogar destina a alimentos, transporte, vivienda y servicios.
Banxico mantiene el objetivo de llevar la inflación al 3%
El aumento registrado en septiembre mantiene la atención sobre la evolución de los precios y las decisiones de política monetaria de Banco de México.
La institución tiene como objetivo una inflación de 3%, con un intervalo de variabilidad de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. Aunque el resultado de septiembre permanece dentro de ese rango, la aceleración de los últimos dos meses muestra que todavía existen presiones en determinados componentes de la economía.
En su decisión de política monetaria del 24 de septiembre, Banxico mantuvo la tasa de interés de referencia en 6.50%. El banco central señaló que sus decisiones posteriores dependerán de la evolución de la inflación y de factores como el tipo de cambio, las condiciones económicas y las expectativas sobre los precios.
El comportamiento de los alimentos, los servicios y los energéticos será relevante para determinar si la inflación retoma una trayectoria descendente en los próximos meses.
