Las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron el dictamen que reforma los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de establecer el requisito de nacionalidad única para ejercer la titularidad de los poderes ejecutivos federal y locales.
El dictamen fue aprobado en lo general y en lo particular por las comisiones. La Comisión de Puntos Constitucionales, presidida por el senador Óscar Cantón Zetina, avaló el proyecto con 12 votos a favor y seis en contra, mientras que la Comisión de Estudios Legislativos Primera, encabezada por Manuel Huerta Ladrón de Guevara, lo aprobó con 11 votos a favor y tres en contra.
La propuesta establece que para ser Presidenta o Presidente de México, Gobernadora o Gobernador, así como Jefa o Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, además de ser ciudadano mexicano por nacimiento, se deberá no tener ni adquirir otra nacionalidad.
En caso de contar con una segunda nacionalidad, la persona deberá renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidata o candidato, conforme a los términos establecidos por la ley.
¿Qué plantea la reforma sobre la doble nacionalidad?
Las modificaciones también contemplan que quienes ocupen alguno de estos tres cargos no puedan adquirir o solicitar otra nacionalidad ni invocar ante autoridades extranjeras una nacionalidad distinta a la mexicana.
Entre los supuestos considerados se encuentra el uso de pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, el ejercicio de derechos políticos derivados de otra ciudadanía y el acogimiento a la protección diplomática de otro país.
Manuel Huerta Ladrón de Guevara señaló que la reforma no constituye una prohibición general y sostuvo que se trata de un requisito de elegibilidad aplicable únicamente a tres cargos.
Debate entre senadores
Durante la discusión, las distintas bancadas expresaron posiciones diferentes sobre los alcances de la reforma.
El senador Saúl Monreal Ávila, de Morena, afirmó que los derechos de los migrantes están salvaguardados y vinculó la propuesta con la defensa de la soberanía nacional.
En contraste, el panista Marko Cortés Mendoza consideró que las modificaciones representan una regresión en materia de derechos humanos y señaló que su bancada no acompañaría el dictamen.
Desde el PRI, Claudia Anaya Mota manifestó su rechazo a cualquier restricción que afecte a los connacionales. Por su parte, el senador del PT Alejandro González Yáñez defendió los cambios como una medida de carácter soberanista.
El senador del PVEM Luis Alfonso Silva Romo respaldó la reforma, mientras que Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, sostuvo que disposiciones relacionadas con estos cargos ya están contempladas en la legislación vigente.
Con la aprobación en comisiones, el dictamen queda sujeto al proceso legislativo correspondiente en el Senado de la República.
