Hay una historia detrás de cada mujer en este planeta, existen escenarios más adversos de los que otras mujeres viven. Pero todas logran una fortaleza de diez mil hombres, de diez titanes juntos cuando de “romper el techo de cristal” se trata ¡Qué bonita y simbólica suena esa frase!, aunque pocos y pocas comprendan el significante de la misma.
Pero el punto de inflexión de este escrito no va de explicar términos feministas, el punto, decía, es el que hay un sinnúmero de escenarios con los que cada mujer se enfrenta y no son poca cosa. Veamos, las mujeres debemos tener igualdad de condiciones para, por ejemplo, participación política plena, libertad de expresión e igualdad de derechos … ¡Todos los derechos para todas las personas!
Cada escenario, violenta en mayor o menor medida, a las mujeres, y sí, hay diversos tipos de violencia como la política, económica, simbólica, física, psicológica, entre muchas otras. ¿Pero qué pasa cuando el hartazgo de una repetición sistemática de violencia se genera sobre cualquier persona, en este caso en las mujeres? O callamos, o nos embadurnamos de un menjurje llamado valentía.
Veamos, ¿recuerdan qué sucedió el 31 de agosto de 2021 en Afganistán? Pues Estados Unidos de América efectúo la retirada militar, pues los talibanes habían tomado el poder, pulverizando al gobierno afgano. En estampida, el Aeropuerto de Kabul se tornaba caótico pues extranjeros, incluidos los norteamericanos y personal de su embajada buscaban salir del país.
Mientras la Comunidad Europea y Estados Unidos salían, ellas se quedaban a enfrentar al poder talibán. La valentía es femenina en Afganistán, estas mujeres se involucraron en la participación de la vida pública y política sin ser figuras políticas. Las protestas no cesaron, pidiendo básicamente que se les respetaran sus derechos humanos, su dignidad y mantuvieran el derecho principalmente a la educación.
Y mientras tanto, en ese año la “paridad política” estaba en boga, muy in, pues: en 22 países hay jefas de Estado o de Gobierno. En 119 nunca una mujer ha presidido un Gobierno. En 14 países los gabinetes de gobierno han alcanzado la paridad. 19 países han alcanzado o superado el 40%: 9 europeos, 5 de la región de América Latina y el Caribe, 4 africanos y 1 en el área del Pacífico.
Datos alentadores para ese año, ¿no? Y mientras tanto, así las mujeres afganas:
Sí, escenarios más adversos que otros escenarios. A propósito de que vi un vídeo de hace dos meses, en el que nuestra presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rompió el protocolo de seguridad durante su visita a Nueva York. En ese momento, Claudia Sheinbaum se acercó a la muchedumbre para saludar con besos y abrazos, también el equipo que le acompañaba tuvo que dar indicaciones a los agentes del Servicio Secreto para que la mandataria pudiera acercarse a la gente. Mire usted:
Los simbolismos de la presidenta comunican cercanía con el pueblo mexicano, desafiante de la autoridad que no es la nuestra (aunque hay que decirlo es jefa de Estado y el país que le recibe es responsable de su seguridad), máxime cuando se trata de Estados Unidos, en un acto colmado de simbolismos como la soberanía misma, elemento que unifica a la inmensa mayoría de las y los mexicanos. Valiente, ¿no le parece?
Y hablando de mujeres, conozco y reconozco a grandes personas de la vida pública y política de nuestro estado de Puebla y nuestro país. Tal es el caso de Celina Peña Guzmán, quien es una mujer que ha enfrentado escenarios muy adversos –lo digo con conocimiento de causa porque además le admiro y le quiero– y ahí está de pie y entera, siendo la única persona poblana en el gabinete de la presidenta Sheinbaum, pues desde del 16 de febrero de este año, es subsecretaría Federal de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación en la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación del Gobierno de México.
Otra poblana que merece reconocerse como una mujer que juega avante siempre en la vida política del estado es Laura Artemisa García Chávez, quien recientemente fue invitada especial en un evento liderado por mi admirada Lilian García, quien organizó un encuentro de la Red de Mujeres para presentarle nuestras propuestas a manera de agenda, proyecto en el que hemos trabajado cerca de un año. En este sentido, firmó nuestra “Agenda de Mujeres”, sumando a mujeres que, como ella, pueden generar políticas públicas para una verdadera equidad sustantiva. Organizaciones y colectivas fijaron sus posturas desde la diversidad de sus escenarios y luchas.
