La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció que, al momento de la captura de Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, desconocía que se trataba del piloto que trasladó a Ismael “El Mayo” Zambada y a Joaquín Guzmán López a Estados Unidos el 25 de julio de 2024, uno de los episodios que detonó la fractura interna del Cártel de Sinaloa y abrió un conflicto diplomático entre México y Estados Unidos.
De acuerdo con la información difundida por la propia Fiscalía y reportes periodísticos, “El Jando” fue detenido en febrero de 2025 durante un operativo en Culiacán, Sinaloa, en el que hubo enfrentamientos con fuerzas federales. Sin embargo, el detenido proporcionó una identidad distinta, por lo que las autoridades mexicanas no relacionaron inicialmente al sospechoso con el vuelo que llevó a “El Mayo” Zambada y a Joaquín Guzmán López a territorio estadounidense.
La FGR explicó que fue hasta junio de 2026, mediante el cotejo de huellas dactilares y otros procedimientos de identificación, cuando confirmó que el hombre detenido era Mauro Alberto Núñez Ojeda, señalado como el piloto de la aeronave utilizada en el traslado. Para entonces, el presunto integrante de Los Chapitos ya había sido entregado a autoridades estadounidenses junto con otros objetivos prioritarios del crimen organizado.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que, al momento de la entrega de Mauro Alberto N., alias “El Jando”, a Estados Unidos, la FGR aún desconocía que se trataba del piloto presuntamente involucrado en el traslado de Zambada y Joaquín Guzmán López.
Indicó que será la propia Fiscalía la que deberá ofrecer mayores detalles sobre la investigación y explicó que la entrega del presunto operador se realizó conforme a la Ley de Seguridad Nacional.
Asimismo, precisó que la decisión fue tomada de manera colegiada por el Gabinete de Seguridad, tras analizar el perfil y el nivel de riesgo de cada una de las personas entregadas a las autoridades estadounidenses.
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El vuelo que cambió el rumbo del Cártel de Sinaloa
El 25 de julio de 2024, Ismael “El Mayo” Zambada llegó a Estados Unidos junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Mientras el Gobierno estadounidense presentó el hecho como una operación exitosa, Zambada sostuvo que fue secuestrado y trasladado contra su voluntad, versión que posteriormente adoptó la FGR dentro de sus investigaciones.
Desde entonces, las autoridades mexicanas mantienen una carpeta de investigación por los delitos relacionados con el presunto secuestro, traslado ilegal y violaciones a la soberanía nacional, además de solicitar información a Estados Unidos sobre la operación.
La FGR cuestiona la cooperación de Estados Unidos
La revelación sobre la identidad del “Jando” ocurre en un contexto de creciente tensión entre ambos países. En días recientes, la fiscal Ernestina Godoy aseguró que el FBI entregó información “falsa, parcial e insuficiente” sobre el caso, al tiempo que sostuvo que las autoridades estadounidenses limitaron el acceso de México a pruebas relacionadas con la aeronave y con el piloto involucrado.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que Estados Unidos debe transparentar completamente la operación que derivó en el traslado de “El Mayo” Zambada, al considerar que existen elementos aún no esclarecidos sobre la actuación de las agencias estadounidenses en territorio mexicano.
Un caso que sigue bajo investigación
La admisión de la FGR de que desconocía la verdadera identidad del piloto durante más de un año después de su captura abre nuevos cuestionamientos sobre el desarrollo de la investigación y los mecanismos de identificación utilizados por las autoridades mexicanas.
Al mismo tiempo, el caso continúa siendo uno de los expedientes más sensibles en la relación bilateral entre México y Estados Unidos, debido a las implicaciones que tuvo el traslado de “El Mayo” Zambada, la participación de Joaquín Guzmán López y las diferencias entre ambos gobiernos sobre cómo ocurrió la operación.

