La conmemoración de la Batalla de Puebla este 5 de mayo de 2025 tuvo un significado especial: por primera vez, la presidencia de la República fue representada por una mujer jefa de Estado, Claudia Sheinbaum, quien asistió con entusiasmo y cercanía al pueblo. Fue recibida con calidez por el gobernador Alejandro Armenta, con quien compartió más de 90 minutos de diálogo, sonrisas y complicidad política, en un evento cargado de simbolismo y mensaje de Estado.
Desde el templete oficial, el gobernador Armenta envió un mensaje claro y firme: la soberanía nacional no se negocia. En un contexto internacional desafiante, alertó sobre la amenaza del neoconservadurismo que busca reinstaurar modelos de saqueo y desigualdad. Frente a eso, aseguró, la Cuarta Transformación reafirma la rectoría del Estado con justicia social.
“La presidenta Claudia Sheinbaum establece orden”, sentenció Armenta, y lo explicó como un proceso de eliminación de privilegios, redistribución de la riqueza, inversión en obra pública sin despilfarros y democratización del poder judicial. En su discurso, resaltó cinco pilares de soberanía: energética, económica, alimentaria, tecnológica y radioeléctrica, en sintonía con los principios del nuevo gobierno federal.
La presidenta, atenta y sonriente, asintió con la cabeza mientras escuchaba el discurso, mostrando empatía con el mensaje y cercanía con el pueblo poblano. Su actitud durante toda la ceremonia fue de apertura, afabilidad y compromiso, lo que dejó claro que Puebla está en el ánimo presidencial.
La visita de Sheinbaum no fue sólo un acto protocolario, sino una señal contundente del rumbo que tomará el país en esta nueva etapa: orden con justicia, soberanía con bienestar y transformación con rostro de mujer.


