La empresa automotriz Stellantis ha decidido suspender temporalmente sus operaciones en México debido a la imposición de un arancel del 25% al sector automotriz por parte de Estados Unidos, medida implementada por el presidente Donald Trump.
La empresa aclaró que está decisión será de manera temporal; sin embargo, no existe una fecha para la reanudación de actividades.
Además, la empresa anunció este jueves el despido temporal de 900 trabajadores en cinco instalaciones de Estados Unidos y pausará la producción en una planta de ensamblaje en Canadá.
La suspensión de operaciones de Stellantis en México afectará directamente a la industria automotriz en el norte del país, particularmente en Coahuila, donde esta empresa es clave para el desarrollo económico y la generación de empleos en la región.
Stellantis es una de las tres automotrices más grandes de la región, pues esta empresa nació de la fusión entre Chrysler (compañía mítica de Detroit) con la italiana Fiat y la francesa PSA.
Dos de los 10 modelos más exportados a Estados Unidos son de esta empresa, que son las camionetas RAM 2500, que ensamblan en Ramos Arizpe, Coahuila, y la Jeep Compass que hacen en Toluca, Estado de México.
Cabe recordar que, México es el cuarto mayor exportador de vehículos a nivel mundial y el primero en envío de autos a Estados Unidos. La aplicación de estos aranceles significaría un aumento en los costos de producción y comercialización de autos, afectando el precio final tanto en EE.UU. como en México.
Según estimaciones de la Industria Nacional de Autopartes (INA), los aranceles podrían generar pérdidas de hasta 24 mil millones de dólares y aumentar los precios de los autos en EE.UU. en hasta 2 mil 400 dólares por unidad.