El presidente Felipe Calderón acusó que autoridades han traicionado a la Policía Federal (PF) e, incluso, han puesto en manos de los criminales a uniformados que cayeron en cumplimiento de su deber.
Durante la conmemoración por el Día del Policía, el mandatario federal demandó a los integrantes de la PF pedir y mantener los controles de confianza en la institución, cerrar el paso a la infiltración de la delincuencia organizada y a la traición.
En el Centro de Mando de la Policía Federal, en el oriente del Distrito Federal, el Presidente exigió que sea castigado cualquier acto de traición contra México, contra la Policía Federal y contra los mismos uniformados porque “no sólo peligra la nación, sino también sus vidas”.
En la ceremonia, donde Calderón rindió un homenaje a los 336 hombres y mujeres que en el sexenio han perdido la vida en cumplimiento de su deber, expuso que algunos compañeros que han caído “han sido traicionados y puestos en manos de los criminales, en algún caso por las propias autoridades, en cuyo auxilio fueron para hacer frente a la delincuencia”.
Felipe Calderón señaló que el nuevo gobierno heredará una entidad policiaca que ha superado el rezago con un elevado perfil de sus integrantes y que, con las Fuerzas Armadas, representa un bastión para defender y preservar los derechos y garantías de los mexicanos.
