Berenice Martínez
El alcalde de Chignahuapan, Juan Enrique Rivera Reyes, lamentó el asesinato de su homólogo de Huehuetlán El Grande, José Santamaría Zavala, ejecutado la madrugada del martes por un robo; no obstante dijo que el hecho no lo obliga a reforzar su seguridad personal.
Durante una entrevista recordó que en mayo de 2015 fue baleado el regidor del ayuntamiento de Chignahuapan, Salvador Méndez Morales, que hasta la fecha no se ha determinado la causa o ni el móvil del homicidio.
A pesar de lo ocurrido, el edil rechazó que la incidencia delictiva vaya en aumento, y negò que los robos y asaltos pudieran prender los focos rojos en este municipio, el cual tiene la denominación de Pueblo Mágico de la Sierra Norte de Puebla.
“Es un municipio seguro, no prende la alerta, los ayuntamientos tenemos la obligación de estar alertas todo el tiempo, no podemos estar esperando a que nos ocurra una tragedia, una situación para entonces prevenir”, aludió.
Juan Enrique Rivera descartó reforzar su seguridad personal pues refirió que en temas de seguridad, todos son responsables no sólo el gobierno o los policías, también los ciudadanos.
