Berenice Martínez
En poco más de dos años de gobierno, el Ayuntamiento de Quecholac ha tenido que dar de baja a más de cien policías municipales por no aprobar los exámenes de control y confianza, además de que al menos tres exagentes fueron dados de baja en la pasada administración por mantener vínculos con bandas de chupaductos, afirmó el alcalde, Néstor Camarillo Medina.
Durante una entrevista, el edil informó también que en la pasada administración tres policías municipales fueron separados de su cargo por presuntos vínculos con bandas dedicadas al robo de combustible, en tanto recordó que el último hecho delictivo por ordeña de ductos se registró en enero de este año.
El edil señaló que actualmente el municipio de Quecholac cuenta con 57 policías locales, de éstos más de la mitad aprobó el examen de confianza, sin embargo no son suficientes para atender el robo de combustible, pues como mínimo se necesitan 100 agentes.
La población de Quecholac alcanza los 50 mil habitantes, cuya demarcación cuenta con 14 patrullas, motopatrullas, bicicletas y un C2, además de cámaras de vigilancia y una dirección de prevención del delito, única en la región.
Néstor Camarillo descartó haber recibido amenazas por parte de chupaductos, a pesar de que el municipio de Quecholac vive la misma situación de inseguridad como Tepeaca, Amozoc, Acatzingo, Palmar de Bravo y Cañada.
“Tenemos nuestras precauciones porque sabemos que la situación no está nada fácil, tenemos que ser muy mesurados, tenemos que ser muy inteligentes con lo que hacemos y con lo que decimos”, agregó el edil.
