El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un nuevo ultimátum a Irán al advertir que tiene 48 horas para alcanzar un acuerdo que permita la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, o enfrentará una escalada militar.
A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense aseguró que el plazo “se está agotando” y advirtió que, de no cumplirse su exigencia, “todo el infierno se desatará”.
“¿Recuerdan cuando le di a Irán diez días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz? El tiempo se acaba: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos”, publicó.
El mensaje retoma una serie de advertencias emitidas desde finales de marzo, cuando Trump fijó un primer plazo para que Teherán garantizara la apertura total de esta vía marítima clave para el comercio energético mundial. Aunque en días previos el presidente estadounidense había señalado que existían “conversaciones muy buenas y productivas”, el endurecimiento del discurso marca un giro en la postura de Washington.
Escalada en plena guerra regional
La tensión se da en el contexto de la guerra en Oriente Medio, iniciada el pasado 28 de febrero tras ataques de Israel y Estados Unidos en Irán que derivaron en una ofensiva regional con impactos económicos globales. Desde entonces, Irán ha respondido con ataques a infraestructuras de aliados estadounidenses y con el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz.
Este paso estratégico concentra cerca del 20% del tránsito mundial de petróleo, por lo que su interrupción ha generado un fuerte impacto en los mercados internacionales. De hecho, el precio del crudo ha registrado incrementos de entre 40% y 50% desde el inicio del conflicto, afectando sectores como la energía, el transporte y los alimentos.
Amenazas a infraestructura energética
En sus advertencias iniciales, Trump planteó incluso la posibilidad de atacar centrales eléctricas iraníes, comenzando por la más grande del país, si no se cumplían sus condiciones. Aunque posteriormente extendió en varias ocasiones los plazos para negociar, el nuevo ultimátum sugiere una postura más rígida.
El gobierno estadounidense también habría presentado un plan de 15 puntos para poner fin al conflicto, el cual fue rechazado por Teherán.
Irán flexibiliza parcialmente el tránsito
En paralelo, Irán ha adoptado medidas limitadas para permitir el paso de ciertos buques por el estrecho. Las autoridades iraníes autorizaron el tránsito de embarcaciones que transportan productos básicos y ayuda humanitaria hacia puertos iraníes, bajo protocolos específicos de seguridad.
Asimismo, el gobierno iraní informó que los barcos de Irak no están sujetos a las restricciones impuestas, al considerar a ese país como aliado, mientras que las limitaciones se mantienen para naciones consideradas adversarias.
Impacto global en curso
El cierre parcial del estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de tensión internacional, debido a su relevancia para el suministro energético mundial. Analistas advierten que una escalada militar en la zona podría agravar aún más la volatilidad en los mercados y profundizar las afectaciones económicas a nivel global.
Con el plazo de 48 horas en marcha, la atención internacional se centra en la respuesta de Irán y en la posibilidad de que el conflicto entre en una nueva fase de mayor confrontación.
