El proyecto del gobierno del presidente uruguayo, José Mujica, que legaliza y regula el consumo de mariguana en el país, prohíbe la venta de la yerba a extranjeros, con lo cual se busca evitar el “narcoturismo”.
La iniciativa contempla un registro de consumidores uruguayos de mariguana, los cuales podrán adquirir hasta 30 gramos al mes en el comercio o en clubes habilitados, con lo cual se evita que los turistas tengan acceso directo a la droga.
Los autores del proyecto revisaron las experiencias que tienen en la materia Holanda, España y Portugal y llegaron a la conclusión que el uso diario de más de un gramo de la yerba (que equivale a un cigarrillo y medio) podría generar problemas psíquicos y emocionales.
Este lunes y martes se realizará en Lima, Perú, la Conferencia Internacional de Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Organismos Nacionales Especializados contra el Problema Mundial de las Drogas.
En la cita, a la cual asistirán representantes de 59 países y 10 organismos internacionales, se analizará la reducción de la demanda por drogas y la disminución de la oferta, además de la realización de un diálogo sobre las mejores prácticas de desarrollo alternativo.
El gobierno estima que en este país sudamericano existen unos 75 mil 500 consumidores de mariguana, por lo que el Estado necesitará producir 28 mil kilógramos de esa droga al año, en unas 100 hectáreas de terreno, para abastecer el mercado local.
El proyecto aún no define como se cultivará la mariguana, pero la alternativa más probable es que el Estado arriende tierras a privados y licite permisos de producción bajo un fuerte régimen de control y regulación.
