En una reciente reunión, Netanyahu solicitó la adquisición de sistemas avanzados de repostaje en vuelo y bombas anti-búnker GBU-28, a Estados Unidos, necesarias para destruir los principales centros del programa nuclear iraní.
La instalación de Fordow, cerca de la ciudad de Qom y en la que Teherán lleva a cabo enriquecimiento de uranio, está construida parcialmente dentro de una montaña, mientras que la de Natanz, al sur de la capital, se encuentra ocho metros bajo el nivel del suelo, protegida por varias capas de cemento.
Así lo reveló el diario Haaretz, que basa en su información en un alto funcionario estadunidense sin identificar, donde señala que Obama encargó trabajar directamente sobre el tema.
La Administración de George W. Bush había rechazado la misma demanda sobre la base de que Israel utilizaría el material para bombardear Irán, mientras que, con Obama en la Casa Blanca, la colaboración militar entre los dos países aliados ha alcanzado niveles sin precedentes, como subrayan sus respectivos dirigentes.
