El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW) definió su posición de cara a la revisión contractual con la armadora alemana: un incremento global de entre 12 y 15%, aunque internamente se perfila un escenario de cierre cercano al 10 por ciento.
La postura se construyó tras ocho asambleas realizadas entre sábado y domingo, donde participaron trabajadores de las distintas divisiones. Ahí se fijó el rango de negociación, pero también el margen de ajuste ante las condiciones económicas de la empresa.
El punto de equilibrio que circula entre la base sindical contempla un aumento de 8% directo al salario y 2% en prestaciones. No obstante, hubo bloques que empujaron por privilegiar el ingreso directo, con planteamientos de hasta 10% al salario y un componente menor en prestaciones.
Durante las reuniones, la dirigencia sindical advirtió sobre el impacto de la baja en exportaciones registrada el año pasado, un factor que reduce el margen de maniobra frente a la empresa y que también se reflejará en el reparto de utilidades previsto en el corto plazo.
El contraste con el proceso anterior es significativo. En 2025, el aumento directo al salario fue de 4%, lo que coloca la actual demanda en un nivel que, incluso en su escenario más conservador, duplicaría ese ajuste.
A diferencia de ese ejercicio, la negociación de este año es contractual. Esto implica que no solo está en juego el incremento salarial, sino posibles modificaciones al Contrato Colectivo de Trabajo, lo que eleva el peso estratégico del proceso.
El acuerdo que eventualmente se alcance deberá pasar por votación de los 7 mil 365 trabajadores técnicos afiliados al sindicato. La consulta tendrá que realizarse antes del 18 de agosto a las 11:00 horas, en un mecanismo que, en la práctica, define la viabilidad del convenio.
