En un ambiente de fe, gratitud y celebración, el arzobispo de Puebla, monseñor Víctor Sánchez Espinosa, presidió la Santa Misa con motivo de sus 50 años de ministerio sacerdotal, acompañado por el Nuncio Apostólico en México, monseñor Joseph Spiteri, representante del Papa Francisco en el país desde julio de 2021.
La solemne celebración eucarística tuvo lugar en el Seminario Palafoxiano y reunió a más de 41 obispos provenientes de distintas diócesis de la República Mexicana, así como cardenales, sacerdotes, religiosas, seminaristas y miles de fieles que se dieron cita para acompañar al pastor de la Arquidiócesis de Puebla en esta significativa fecha.
Durante la ceremonia, monseñor Sánchez Espinosa expresó su agradecimiento al Nuncio Apostólico por la reflexión compartida durante la celebración y recordó con profunda emoción el llamado que recibió de Dios para servir a la Iglesia a través del sacerdocio.
“Hoy celebro 50 años de ministerio sacerdotal. Agradezco a Dios por el don de la vida y por el inmerecido regalo de la vocación sacerdotal, por la que he tenido el privilegio de hacer presente a Cristo y guiar al pueblo santo de Dios”, expresó.
El arzobispo recordó que fue ordenado sacerdote un domingo de Pentecostés, el 6 de junio de 1976, por imposición de manos de monseñor Ernesto Corripio Ahumada, entonces arzobispo de Puebla. Afirmó que este jubileo representa una oportunidad para reconocer la misericordia divina que ha guiado su vida y ministerio a lo largo de cinco décadas.
Asimismo, hizo un ejercicio de memoria y gratitud hacia su familia, formadores, sacerdotes que marcaron su vocación y los arzobispos que acompañaron distintas etapas de su vida eclesial, entre ellos monseñor Octaviano Márquez y Toriz, monseñor Ernesto Corripio Ahumada y monseñor Rosendo Huesca Pacheco.
En su mensaje, destacó el papel fundamental de las familias poblanas y de los jóvenes en la vida de la Iglesia, al señalar que las vocaciones sacerdotales nacen en el seno familiar y en el compromiso de las nuevas generaciones con los valores cristianos.
“Un sacerdote y un obispo nacen en una familia. Allí se aprende el amor, la entrega y la capacidad de escuchar la voz de Dios”, señaló.
Ante los desafíos actuales, el arzobispo advirtió sobre los efectos de la violencia, la polarización social y las ideologías que, dijo, atentan contra la dignidad humana, la familia y la vida. No obstante, llamó a mantener viva la esperanza y a trabajar unidos para reconstruir el tejido social mediante el diálogo, la reconciliación y la promoción de una auténtica cultura de paz.
También dirigió un mensaje especial a los jóvenes, invitándolos a no dejarse seducir por proyectos superficiales ni placeres pasajeros, y a abrir su corazón al llamado de Cristo.
“La Iglesia necesita jóvenes generosos, valientes y enamorados de Dios que edifiquen el Reino de Dios, que es amor, justicia y paz”, afirmó.
En la parte final de su intervención, recordó a los 65 sacerdotes de la Arquidiócesis de Puebla que fallecieron durante la pandemia de COVID-19, a quienes encomendó en oración, y agradeció a quienes lo han acompañado durante estos 50 años de servicio pastoral.
La celebración contó con la presencia de destacados miembros del episcopado mexicano, entre ellos monseñor Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano; monseñor Héctor Mario Pérez Villarreal, secretario general de la CEM; monseñor Felipe Pozos Lorenzini, obispo de Ciudad Obregón; monseñor Eugenio Lira Rugarcía, obispo de Matamoros-Reynosa; y monseñor Dagoberto Sosa Arriaga, obispo de Tlapa, entre otros prelados provenientes de diversas diócesis del país.
Al concluir la Eucaristía, monseñor Víctor Sánchez Espinosa encomendó su jubileo sacerdotal a la Virgen de Guadalupe y a Nuestra Señora de Ocotlán, patrona de la Arquidiócesis de Puebla, pidiendo su protección para los sacerdotes y para toda la Iglesia poblana.
Con esta celebración, la Iglesia en Puebla reconoció la trayectoria pastoral de quien ha dedicado medio siglo de su vida al servicio de Dios y de la comunidad católica.




