El Polo de Economía Circular de San José Chiapa iniciará operaciones en diciembre de 2027 con empresas mayoritariamente extranjeras, entre ellas DutchClean, Greenback, Proambi y TuzaGreen.
Así lo establece el proyecto federal, el cual —a reserva de que los opositores al mismo pudieran modificar el calendario mediante recursos legales— contempla como fecha límite para el desarrollo del plan, así como para la obtención de permisos por parte del desarrollador y de las empresas que se establecerán, diciembre de este año.
Se prevé que el equipamiento de los procesos y las fases de prueba se lleven a cabo entre enero y julio de 2027, para que finalmente el complejo entre en operaciones en diciembre de 2027.
#Puebla | Polo de Economía Circular arrancará en 2027 ♻️🏭
El complejo de San José Chiapa iniciará operaciones en diciembre de 2027 con la llegada de empresas de capital mayoritariamente extranjero.#Puebla #SanJoséChiapa #EconomíaCircular #Inversión pic.twitter.com/dvQQfwI7oX
— RETO diario (@retodiariomx) July 22, 2026
El proceso operativo contempla iniciar con una planta de separación de residuos, operada por Cemex, donde llegará la basura mezclada para ser clasificada y enviada al proceso correspondiente.
Tras la recepción de los desechos se realizará una separación inicial para retirar objetos de gran tamaño o materiales peligrosos. Posteriormente, se llevará a cabo la clasificación y compactación de cartón, papel, metales, vidrio y textiles, los cuales serán enviados a procesos de reciclaje.
La siguiente etapa contempla procesos especializados para distintos tipos de residuos:
- Orgánicos, con DutchClean (empresa de Países Bajos).
- Plásticos, con Greenback y la firma Petgas (empresa inglesa).
- Residuos electrónicos, con Proambi (México).
- Llantas, con TuzaGreen (empresa mexicana asociada con las estadounidenses HighTech y Asphalt Plus).
- Cascajo, con Cementos Sostenibles.
El Gobierno asegura que las empresas instaladas en el Polo no contaminarán ni generarán malos olores, ya que operarán con tecnologías cerradas y controladas, como la biodigestión hermética y el calentamiento controlado sin oxígeno. Asimismo, sostiene que no habrá humo, tiraderos, acumulación de basura ni generación de lixiviados.
También afirma que las empresas no utilizarán agua de la región, ya que el Polo está diseñado para ser autosuficiente mediante el aprovechamiento del agua generada durante el proceso de biodigestión. Incluso, se plantea que en el futuro podría aportar agua tratada a la región.
