Por Erick Almanza
El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, aseguró que el reparto de pipas con agua no tiene un trasfondo electoral, enfatizando que quienes sí dan un uso político al manejo del agua son sus detractores y críticos, quienes, dijo, son los mismos que concesionaron a la iniciativa privada el manejo del vital líquido en la ciudad de Puebla.
“Vergüenza les debería de dar hablar del tema (a quienes critican la medida), nosotros estamos poniendo orden y lo vamos a resolver y claro que estamos en contra de la privatización que hicieron con la concesión”, dijo.
En este sentido agregó que el Artículo 4° de la Constitución establece el acceso al agua como un derecho humano que debe garantizarse mediante la coordinación de los tres órdenes de gobierno y la participación ciudadana, y que justo eso es lo que se hace. Ante la imposibilidad de acabar de inmediato con la concesión que se dio a Agua de Puebla, y que implicaría un pago millonario, señaló que esto los “ata de manos”.
El mandatario resaltó que la distribución de agua a través de las pipas es una medida necesaria derivada de decisiones adoptadas en administraciones pasadas que privatizaron el servicio.
