Felipe Calderón Hinojosa, es un tipo bien intencionado, pero, obstinado en la toma de decisiones, deja un país con altos índices de inseguridad, sobre todo, en el norte y centro, así lo calificó el presidente del Consejo de Organismos Empresariales (COE), Luis Gerardo Inman Peraldi. A unos días de concluir su mandato, dejó diversos pendientes, entre ellos, reformas de ley y estructuración de la lucha contra el narcotráfico.
“El presidente, Calderón, fue buen intencionado, pero, demasiado obstinado para aceptar presiones alternativas de posiciones que pudieron haber cambiado el curso de la seguridad, que sigue siendo preocupación de los ciudadanos”, destacó.
El tema de seguridad en el país será coyuntural en los primeros seis meses de la entrada de Enrique Peña Nieto, quién tendrá que evaluar las acciones emprendidas y valorar si las continúa o estructura la estrategia para abatir el crimen organizado.
En cuanto al tema financiero, resaltó la estabilidad macroeconómica, el tipo de cambio, las tasas de interés, ya que ayudaron a los pequeños y medianos empresarios a realizar planes a corto, mediano e, incluso, a largo plazo.
