Antes eran los juniors, después los metrosexuales y ahora los mirrreyes.
Esta nueva tribu urbana, que se define por su buen gusto, galanura, actitud triunfadora y detalles tan característicos como su bronceado, su forma de hablar o la camisa desabotonada, planea aumentar su influencia en la red a través de una serie de comedia.
¿Pero qué es un mirrrey? Se trata de adolescentes, veinteañeros y treintañeros de alto nivel socioeconómico que se retratan invariablemente con prendas de marca, disfrutando del lujo y derrochando su dinero al lado de mujeres bellas, con quienes realizan paseos en yates o beben champaña en las fiestas.
Estos peculiares personajes inundan desde hace un par de años las redes sociales gracias al blog www.mirrreybook.com, que aloja y comenta de manera divertida las fotografías en las que también presumen su coqueta y ligadora duck face (cara de pato).
Estos dandis modernos tienen como estandarte y modelo a seguir a personajes como Luis Miguel, Jaime Camil y Roberto Palazuelos, quien próximamente aprecerá en la telenovela Qué bonito amor interpretando a un abogado italiano.
“Para mí (un mirrrey) es una persona que tiene un gusto muy distinguido para vestir, es muy cuidadoso con su físico, con su peinado, con su color de piel, con su alimentación, con su manicure, con su corbata y que pertenece¿ a la alta alcurnia”, expresó en entrevista el llamado Diamante negro.
Palazuelos no se enoja por ser calificado como un mirrrey, de hecho es motivo de agradecimiento que lo consideren como uno de sus rol models (modelos a seguir).
“Yo no soy mirrrey, yo soy virrey”, dice explotando en risas.
“Qué bonito que nos sigan y que quieran imitarnos, pero bueno es una tribu urbana y mañana ya inventarán otra cosa.
“Hay que divertirse, y no tomarse nada a pecho. Qué bueno que me tomen como ejemplo a seguir, muy bien ¡eh!”, añadió.
El actor de melodramas como Una familia con suerte (2011), Llena de amor (2010) y Mañana es para siempre (2008), hizo un análisis sobre el exigente modo de vida de un mirrrey.
“Es aquel que se la pasa muy bien, viajando, comiendo en buenos restaurantes, todos lo atienden y el mundo está al pendiente de que no le falte nada”, expresó el ojiverde, antes de recordar una frase de un tema de Los tigres del norte.
“Porque yo me la pasó ordenando…”
“¿Qué tal eh?”, dijo con humor el actor .
Añadió que el calificativo mirrrey le provoca mucha gracia, aunque negó que encajar en el concepto no le ha dado el éxito con las mujeres, pues “eso va más allá de una simple imagen”.
“No por ser mirrrey me han perseguido las chavas. Si andan detrás de mí es por la personalidad que tengo y porque uno es lo que proyecta. Eso de mirrrey es puro relajo, cotorreo”, aseguró entre risas.
Este tipo de hombres son asediados mujeres, generalmente jóvenes y guapas, que son conocidas como lobukis, un término que significa fanática o seguidora.
Palazuelos, experto en la materia, también describió la “función” de estas chicas.
“Las lobukis no son las novias de los mirrreyes, son como las amantes.
“Las novias son las princesas. Y de verdad yo no tengo muchas novias, sólo tengo una mirrreina y esa es mi esposa”, afirmó.
Palazuelos también habló de Luis Miguel y Jaime Camil, otras de las personalidades que inspiraron el término mirrrey y que curiosamente, son amigos del Diamante negro, con quienes comparte también el gusto por las playas.
“Siempre nos han relacionado desde chavitos y somos amigos desde la adolescencia y tanto a Jaime como a Luis Miguel les tengo una gran admiración.
“La verdad le agradezco mucho a los chavo que se quieran parecer a nosotros y que nos quieran seguir, eso como artista me llena de orgullo.”
Mirrreyes, el inicio
Los mercadólogos Sergio Escamilla y Pepe Ceballos, son los fundadores del concepto Mirrrey, mismo que inscribieron en el Urban Dictionary, un portal estadunidense especializado en el slang anglosajón, que define el término de la siguiente manera:
“Se refiere a hombres de 15 a 30 años que les gusta presumir, vestir camisas con más de dos botones desabrochados, beber champaña y mostrar el amor que sienten por sus amigos, sin ser necesariamente gays.”
El fenómeno arrancó hace año y medio, el 3 de marzo de 2011 para ser exactos, fecha en la que Pepe se propuso poner en marcha la idea que había platicado con Sergio en una fiesta, por lo que comenzó a reunir fotos de portales de sociales.
Después de 50 imágenes posteadas en el blog, sucedió algo inesperado: un usuario, les envió una fotografía de sus amigos que cumplían con “el perfil”, acompañado de un pie de foto en la que se burlaba de él.
“Ahí explotó todo, porque nos dimos cuenta que la gente entendió la idea y todo empezó a crecer”, explicó Sergio.
Las redes sociales, una vez más, fueron el vehículo a través del cual la idea se esparció a lo largo y ancho del país, llamando la atención de miles de personas que se divertían viendo las fotos de los mirrreyes.
“Estamos muy sorprendidos. Fue algo que hicimos por diversión, para los cuates y para pasárnosla bien, pero en cuestión se convirtió en algo que nunca imaginamos. Los medios nos preguntaban que qué seguía o que cuál era el proyecto, pero no sabíamos que contestar porque no teníamos ni idea. Sólo veíamos cómo crecía”, expone Pepe. (Con información de Salvador Franco)
