El asesinato del periodista, docente y abogado Josué Martínez Contreras, perpetrado la mañana de este jueves en la junta auxiliar de San Lucas Atoyatenco, perteneciente al municipio de San Martín Texmelucan, no es un hecho aislado. Representa la dolorosa confirmación de que la violencia sistémica contra la prensa en México, considerada una de las naciones más letales del mundo para ejercer el periodismo, ha alcanzado de manera frontal al estado de Puebla.
El atentado en San Lucas Atoyatenco: ejecutado frente a su familia
La mañana de este jueves 16 de julio de 2026, alrededor de las 8:00 horas, sujetos armados a bordo de una motocicleta interceptaron a Josué Martínez Contreras, de 39 años de edad, sobre la calle Leona Vicario, entre General Ignacio Zaragoza y Benito Juárez.
La víctima, conocida popularmente en la región como “El Jaguar”, fue atacada a tiros a unos metros de su domicilio. Los sicarios dispararon en al menos seis ocasiones antes de huir a gran velocidad.
El aspecto más dramático de la tragedia ocurrió ante la presencia de sus familiares: Martínez Contreras fue ejecutado frente a su madre y a su hijo de 13 años. Fue el propio menor quien, en medio de la crisis, marcó al número de emergencias 911 para pedir auxilio para su padre.
Cuando los paramédicos de Protección Civil Municipal y elementos policiacos arribaron al lugar, confirmaron que el comunicador ya no contaba con signos vitales debido a impactos de bala en el abdomen, los costados y el tórax.
La línea política: señalamientos directos contra el edil auxiliar
Josué Martínez alternaba su labor como maestro, con la dirección del portal digital Noticias San Martín Texmelucan y su perfil Josué Mac – El Jaguar, desde donde daba seguimiento a problemáticas de la comunidad, denuncias de inseguridad y asuntos de política local. Recientemente, el 30 de mayo de 2026, había celebrado la conclusión de su Licenciatura en Derecho.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla mantiene una línea de investigación relacionada con un posible móvil político y de carácter personal. Desde hace meses, Martínez Contreras había difundido un video en redes sociales en el que denunció haber recibido una amenaza de muerte vía telefónica y responsabilizó directamente al presidente auxiliar de San Lucas Atoyatenco, Eder Montalvo.
🚨 #ÚLTIMAHORA | Josué Martínez, periodista asesinado este jueves, había denunciado en video una presunta amenaza telefónica en su contra.
En la grabación señaló al presidente auxiliar de San Lucas Atoyatenco, en San Martín Texmelucan. 📹⚠️#Puebla #Periodismo #Seguridad pic.twitter.com/NvO4WNGfzJ
— RETO diario (@retodiariomx) July 16, 2026
Los peritos de la FGE recabaron testimonios de vecinos y familiares, quienes señalaron que el periodista venía sufriendo amenazas y acoso por parte del edil auxiliar desde inicios de este año.
Recuento especial: la tragedia de la prensa en México al corte de julio de 2026
El homicidio de Josué Martínez en Puebla se suma a un registro histórico alarmante. Organizaciones dedicadas a la defensa de la libertad de expresión, como Artículo 19, documentan que en México han sido asesinados más de 178 periodistas desde el año 2000.
El 2026 ya registraba una estela de luto para el gremio periodístico antes de este ataque:
- 8 de enero de 2026: asesinato de Carlos Leonardo Ramírez Castro, en Veracruz.
- 11 de junio de 2026: asesinato de Luis Ángel López Valdés, en Veracruz.
- 3 de julio de 2026: desaparición y asesinato de Roxana Berenice Guzmán Ramírez, en Veracruz.
- 16 de julio de 2026: asesinato de Josué Martínez Contreras, en San Martín Texmelucan, Puebla.
La impunidad continúa siendo el común denominador. Datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de colectivos de prensa señalan que aproximadamente 30% de los periodistas asesinados en la última década habían presentado denuncias por amenazas previas, como ocurrió con Josué Martínez.
Contexto regional: el corredor delictivo de San Martín Texmelucan
El ejercicio periodístico de Josué Martínez se desarrollaba en uno de los puntos con mayores problemas de seguridad en el estado de Puebla. San Martín Texmelucan, por su ubicación colindante con Tlaxcala y el Estado de México, es considerado un corredor estratégico para distintas actividades delictivas.
El trabajo periodístico en esta región enfrenta principalmente tres fenómenos:
Robo violento al transporte de carga
El tramo de la autopista México-Puebla y la carretera federal que atraviesa San Martín Texmelucan, especialmente hacia Río Frío y Santa Rita Tlahuapan, figura entre las zonas con mayor incidencia de robos a transportistas, donde grupos delictivos operan mediante inhibidores de señal, retenes falsos y violencia contra los operadores.
Extracción ilegal de hidrocarburos (huachicol y huachigas)
La región también es identificada por la incidencia del robo de Gas LP y gasolina en ductos de Pemex, actividad atribuida a células delictivas que mantienen presencia mediante extorsiones, cobro de piso y hechos violentos.
Extorsión y cobro de piso
En juntas auxiliares como San Lucas Atoyatenco, la extorsión afecta a comerciantes y otros sectores de la población. La circulación de armas de fuego y el uso de motocicletas en diversos ataques han sido parte de las problemáticas denunciadas por plataformas ciudadanas como las que encabezaba Josué Martínez Contreras.
Condena institucional
Tras el asesinato, la Secretaría de Gobernación de Puebla, a través de su Dirección para la Atención de Agravio a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, informó que brinda acompañamiento a la familia de la víctima.
Asimismo, el Gobierno del Estado condenó el homicidio y manifestó que la Fiscalía General del Estado deberá esclarecer los hechos para identificar y llevar ante la justicia a los autores materiales e intelectuales del crimen. Mientras tanto, el gremio periodístico mantiene el llamado para que el caso no quede impune y se garantice la protección del ejercicio de la libertad de expresión.
