Por cuarta ocasión, UDLAP realiza el Coloquio Doctorados

“Uno de los efectos del proceso de la Revolución Mexicana no fue sólo la nacionalización de la cultura mexicana, sino también fue su mundialización”: Ignacio Sánchez Prado, ensayista y crítico literario.

Por cuarta ocasión, UDLAP realiza el Coloquio Doctorados
EDUCACIÓN 25/11/2021 ícono de reloj3:48 pm

Con el objetivo de crear un foro de discusión sobre problemas actuales, metodologías relevantes y crear un ambiente para el intercambio de ideas y la colaboración de los participantes, la Universidad de las Américas Puebla llevó a cabo el 4º Coloquio Doctorados en Tecnología, Ciencia y Cultura: una visión global, evento en el que a lo largo de un día, se desarrollaron cinco conferencias magistrales impartidas por investigadores de prestigio nacional e internacional y donde estudiantes de los Doctorados de la UDLAP presentaron sus proyectos de investigación.

La inauguración del evento estuvo a cargo del Dr. Martín Alejandro Serrano Meneses, decano de Investigación y Posgrado de la UDLAP, quien pidió a los participantes involucrarse en el evento, aprender de los expertos y que vayan mucho más allá de lo que se les pide, “ya que tienen mucho que aprender en un evento de esta magnitud que reúne a un conjunto de grandes instituciones”. También, afirmó a los presentes que “en conjunto, ustedes son una muestra de que la búsqueda de la verdad, de la libertad y de la sabiduría, a través de la ciencia, no tiene fronteras, no tiene limitaciones”.

Una de las ponencias que se ofreció en el 4º Coloquio Doctorados en Tecnología, Ciencia y Cultura fue la impartida por el profesor Ignacio Sánchez Prado, ensayista y crítico literario; profesor de estudios latinoamericanos y literaturas hispanas en la Washington University, St. Louis, y egresado de la Licenciatura en Literatura de la UDLAP, quien en su ponencia titulada La cultura global como patrimonio y práctica social. Las infraestructuras e ideologías del cosmopolitismo en México, presentó la investigación que realiza sobre un problema de la cultura mexicana: la cuestión del cosmopolitismo y la forma en que las culturas globales funcionan en el contexto de un país como México. “Si uno analiza el devenir de la cultura mexicana en el siglo XX y el proceso de modernización mexicano que vino después de la Revolución Mexicana, nos hace ver que en realidad México las clases altas al igual que las clases urbanas populares existen en un mundo fuertemente cosmopolita donde la cultura nacional no es necesariamente la práctica cultural más importante que ejercen estas comunidades; por ejemplo, cuando surgió el cine Noir en los Estados Unidos, en el cine mexicano se hicieron escenas de películas policiales que representaban un México urbano y moderno y no representaban un México nacionalista estereotipado. Entonces en lo que me he ocupado en años recientes es en pensar cuáles son materialmente las prácticas culturales del cosmopolitismo”.

También, habló sobre el cosmopolitismo popular y dijo que el cosmopolitismo normalmente lo pensamos como una cuestión de élite, personas que están en la condición socioeconómica de viajar, de aprender otros idiomas, de tener acceso a un sistema educativo que permita leer literatura “y como parte de esto, lo que quiero hacer es argumentar que en realidad hay una enorme cantidad de formas de práctica cultural popular que no necesariamente tienen acceso a la cultura de élite, y sin embargo permiten a las personas habitar la cultura mundial”.

Afirmó que hoy en día se puede observar la penetración en clases medias y clases bajas de la cultura coreana a través de este fenómeno que se llama el K-Pop (fenómeno de éxito mundial en donde grupos de pop coreano, cuyas estrellas son conocidas como idols, han roto sus fronteras y triunfan alrededor del globo). “En las clases sociales, en las humanidades y en los estudios de la cultura en particular, tendemos a identificar a las clases trabajadoras y proletarias como consumidores y sujetos de cultura nacional, pero nunca los pensamos como ciudadanos culturales del mundo y eso es lo que quiero hacer con este proyecto”, señaló el egresado UDLAP.

Para finalizar su participación, Ignacio Sánchez Prado, ensayista y crítico literario, expresó como resumen: “Lo que estoy tratando de trabajar es tomar archivos culturales mexicanos que nos cuentan una idea más compleja y distinta, no de cómo se formó la mexicanidad, sino una idea de cómo se formó este sentido de pertenecer al mundo conforme México se integraba a las redes globales del capitalismo. Hay dos cosas que hay que decir sobre esto: la primera hipótesis de trabajo es que el mundo como cultura mundial no existe, sino cada país y cada cultura tiene su propia cultura mundial en función de los lazos de comunicación cultural que tienen con otros lugares. La segunda, es entender que uno de los efectos del proceso de la Revolución Mexicana no fue sólo la nacionalización de la cultura mexicana, sino también fue su mundialización; la revolución nos trajo al mundo y no sólo lo nacional”.

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