La respuesta de los ciudadanos fue inmediata ante el movimiento telúrico que se registró este miércoles por la mañana, y todos abandonaron las instalaciones al sonar las alarmas, reconoció el director de Ingeniería de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Hugo Ferrer Toledo.
Previo a este temblor originado en las costas de Chiapas, se detectaron 21 sismos previos, pero con magnitudes mínimas; esto se registró en los sistemas de medición con los que cuenta la UPAEP, por lo que no se descartó que existan réplicas a lo largo del día.
Ferrer Toledo, ilustró que la diferencia en la magnitud de los sismos se mide en energía, la intensidad es como se percibe y se mide con la escala de Mercalli, la cual ocupa 12 números romanos, siendo I el de menor intensidad y XII el que genera caos entre la población.
En este sentido, Eduardo Ismael Hernández, académico de la Facultad de Ingeniería Civil de la UPAEP, detalló que un sismo ya no se califica como oscilatorio, trepidatorio u ondulatorio, ya que se ha demostrado que presenta los tres movimientos, pero se le da el nombre del que tuvo mayor intensidad.
“Se sienten los tres movimientos, pero se toma en cuenta el que predomina, en este caso, fue el movimiento oscilatorio con dirección horizontal y el Sismológico Nacional informó que fue generado en las costas de Chiapas, con una intensidad de 7.3 grados en la escala de Richter y una intensidad de 2.5 Gales, con una duración de 185 segundos, por lo que muchos de los ciudadanos no lo percibieron”, comentó.
