Un conflicto entre clubes de Liga MX y la Selección Mexicana estalló este 6 de mayo, a semanas del Mundial 2026, por desacuerdos en la liberación de jugadores convocados.
El detonante fue la participación de futbolistas de Toluca, como Alexis Vega y Jesús Gallardo, en la vuelta de semifinales de Concachampions ante LAFC, pese a un acuerdo previo que establecía que los seleccionados se concentrarían desde esta fecha y no disputarían ese tipo de encuentros.
La situación generó inconformidad en Chivas. Su propietario, Amaury Vergara, cuestionó el cumplimiento de los acuerdos y ordenó inicialmente que sus cinco jugadores convocados permanecieran en Guadalajara y no se reportaran con la Selección.
En respuesta, la Federación Mexicana de Futbol y el técnico Javier Aguirre fijaron postura y advirtieron que cualquier jugador que no se presentara a la concentración quedaría fuera del Mundial 2026.
El conflicto escaló durante el día, con los futbolistas en medio de la tensión entre sus clubes y la Selección.
Horas después, la situación se resolvió. Chivas emitió un comunicado en el que liberó a sus jugadores, al señalar que respetaban los acuerdos y que no interferirían con su participación en el proceso mundialista.
Los futbolistas rojiblancos viajaron para integrarse a la concentración, al igual que los jugadores de Toluca.
Más tarde, Javier Aguirre dio un mensaje breve en el que aseguró que el grupo se mantiene unido: “Estamos todos en el mismo barco”.
