El ganador del Premio Cervantes 1999, Jorge Edwards, estuvo en la Universidad Iberoamericana Puebla para participar en la charla “Legado y vigencia del boom de la literatura latinoamericana”, en la que aseguró que los premios quitan concentración en el trabajo intelectual. “No soy de las personas que si tiene posibilidad de sacarse un premio están pegadas al televisor o al teléfono o a la radio; yo creo que si los premios llegan hay que aceptarlos pero no hay que ponerse nervioso por los premios, porque los premios quitan mucha concentración en el trabajo intelectual, así que prefiero escuchar y esperar”, dijo después de relatar lo que estaba haciendo cuando le avisaron que recibiría el Premio Cervantes.
Para iniciar la charla, el Dr. José Sánchez Carbó, coordinador de la Licenciatura en Filosofía y Letras de la Ibero Puebla ofreció una introducción en la que explicó que el boom surgió hace 50 años y “es una fecunda coincidencia porque en menos de una década se publicaron un puñado de novelas que destacaron por la originalidad, la calidad, la diversidad de estrategias y recursos literarios empleados y que tuvieron una repercusión mediática a nivel internacional nunca antes vista”.
En su participación, Jorge Edwards, dijo que el boom fue la entrada de la literatura latinoamericana en el mundo y fue entonces que se supo que había una notable literatura en América Latina, por lo que comenzó a leerse a Mario Vargas Llosa, a Gabriel García Márquez, a Carlos Fuentes y a Julio Cortázar, entre otros. “El boom tuvo una virtud muy importante, el boom en cierto modo nos hizo existir como un continente de cultura, de creación literaria, de creación artística en todo el resto del mundo, incluso hizo que entre nosotros nos conociéramos, porque entren nosotros sabíamos muy poco de los escritores de México, de Perú, de Bolivia o de Argentina, y después de eso se produjo una conciencia, un conocimiento colectivo y un orgullo latinoamericano, el orgullo de pertenecer a un continente que producía grandes novelas y que producía gran pintura, teatro, música, etcétera; así que fue esa para mí la característica esencial del boom”, enfatizó el también ganador el Premio Nacional de Literatura 1994 y el Premio Planeta Casa de América 2008.
Enseguida, el autor de El peso de la noche, El museo de cera, El Sueño de la Historia, La casa de Dostoievski y La muerte de Montaigne, reiteró que antes del boom no se sabía casi nada de escritores como Jorge Luis Borges o Juan Rulfo, o de escritores brasileños; sin embargo, gracias al boom, fueron proyectados. “El boom no sólo sirvió para proyectar la literatura del momento sino para mostrar una gran historia literaria y un pasado literario en nuestros países de manera que fue una entrada no sólo literaria, sino como una entrada de América Latina en la conciencia universal, en el mundo actual, en el mundo contemporáneo y eso ha continuado; ha pasado el boom pero ya se sabe en el mundo lo que es América Latina”, puntualizó Jorge Edwards.
En esta charla también participó el Carlos Granés, antropólogo y escritor colombiano, quien recordó que Jorge Edwards fue testigo y protagonista del boom latinoamericano. “Fue un evento supremamente azaroso porque se dio algo muy improbable y es que en muy poco tiempo, unos 5 años, surgieron grandísimas novelas, eso es un azar, es una cosa verdaderamente excepcional que entre 1962 y 1967 hayan surgido un puñado de obras maestras, resulta improbable. El presente, no sólo de la Literatura, sino de cualquier disciplina artística y científica es rutina, se pueden escribir novelas fantásticas, magníficas, pero obras maestras son algo excepcional que ocurre muy de vez en cuando. En ese periodo surgieron La Ciudad de los Perros, La muerte de Artemio Cruz, Aura, Cien años de soledad, Rayuela, que son grandes obras que hoy se siguen y se seguirán leyendo”, detalló.
En la charla también participaron Juan Jesús Armas Marcelo, escritor y periodista español; y el escritor y periodista peruano Fernando Ampuero, quien agregó que el boom no fue sólo un fenómeno literario, sino también mediático porque tuvo muchísima prensa, y comercial, porque se vendieron una gran cantidad de libros.
Esta actividad fue organizada por la Biblioteca Interactiva Pedro Arrupe S.J., el Departamento de Humanidades, la coordinación de la Licenciatura en Literatura y Filosofía y la Maestría en Letras Iberoamericanas de la Ibero Puebla; fue posible gracias al apoyo de los organizadores de la Cátedra Mario Vargas Llosa, con sede en la Universidad de Alicante, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, así como a la Secretaría de Educación Pública del Gobierno del Estado de Puebla y al rector de El Colegio de Puebla, Dr. Miguel Ángel Pérez Maldonado, quien realizó las gestiones necesarias para hacer posible este encuentro.
