Durante los últimos meses y conforme se aproxima el día de la elección, se han publicado reportajes que dan cuenta de nuevos indicios de corrupción en la administración de Blanca Alcalá: enriquecimiento inmobiliario y prestanombres de la hoy candidata del PRI al Senado.
Se han difundido datos de propiedades inmobiliarias que no corresponden a los ingresos devengados durante los tres años de presidenta municipal de Puebla, y nuevamente se han mencionado funcionarios de su administración con los que se coludió para robar los recursos públicos del Ayuntamiento, y para invertirlos en propiedades inmobiliarias.
Los probables prestanombres de Blanca Alcalá: Gabriela García Maldonado, quien se desempeñó como Secretaria de Administración; Rafael Covarrubias, quien fue suplente de Blanca Alcalá y es propietario del Grupo Café Plaza al que pertenecen los restaurantes Mi Viejo Pueblito; José Ernesto Ramírez López, quien fungió como jefe de asesores.
Las propiedades inmobiliarias adquiridas por Blanca Alcalá: dos pisos de las Torres Ejecutivas JV; un departamento de lujo en el DF; una casa ubicada en la 10 Oriente 1204 Barrio del Alto reconstruida con acabados de lujo y pintada de rosa; una constructora; y varias sucursales del restaurant Mi Viejo Pueblito entre ellos el del Portal de la 2 Sur frente al Zócalo de la ciudad de Puebla.
Sin duda los reportajes publicados en medios impresos y electrónicos, constituyen más indicios de corrupción en la administración de Blanca Alcalá que deben ser investigados; sin embargo, hasta hoy, las autoridades fiscalizadoras no han hecho su trabajo, pareciera que se trata de una omisión cómplice.
Frente a tanta impunidad, los ciudadanos podrán expresar su rechazo votando por los candidatos del movimiento progresista que encabeza AMLO: votando por él para presidente, y por los candidatos a senadores y a diputados.
