Luego de que el Congreso estatal inició el proceso de redistritación en la entidad, el politólogo de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, Alejandro Guillén, indicó que con esta iniciativa los partidos con representación estatal ya se preparan para las elecciones de 2013.
Además, el politólogo, indicó que con esta redistribución geográfica de las cabeceras electorales, los partidos y sus dirigencias buscarán “jalar agua a su molino” y resultar beneficiados con los cambios aprobados.
Sin embargo, reconoció que a pesar de la tentación electorera, prevalecieron los criterios técnicos y, si se ejercen con responsabilidad, puede lograrse una mejor organización poblacional, distrital y de representación.
“Son aspectos los que tienen que ver con el futuro de las elecciones que se realizarán en el estado de Puebla, por eso, tienen que aplicarse criterios técnicos y ver cómo quedan; después, se podrá emitir una opinión certera y apegada a la realidad”.
Finalmente, indicó que esta nueva distribución puede ayudar a que no existan más polos de concentración de poder de un partido político, lo cual se empata con el nuevo contexto de alternancia que se vive en la entidad, donde el elector vota más pensando en los candidatos que en los partidos.
