Los deslaves y las inundaciones provocados por las intensas lluvias del monzón han dejado al menos 91 personas muertas y muchas más desaparecidas en el sur de Bangladesh, informaron el miércoles las autoridades.
Los aludes ocurrieron principalmente en poblados alejados a los que sólo se tiene acceso por caminos en mal estado, informó el gobierno, lo que dificulta el trabajo de rescate.
Al menos 37 personas murieron en el distrito de Cox’s Bazar, 33 en el vecino Bandarban y otras 21 en el de Chittagong, la mayoría en una serie de deslaves, informó el Ministerio de Manejo de Desastres. Soldados del ejército se unieron a la búsqueda.
Las lluvias golpearon la región de pequeñas colinas y bosques durante tres días. Enormes trozos de tierra y lodo sepultaron endebles chozas en las que dormían algunas familias el martes por la noche y el miércoles en la madrugada.
Muchas personas sin hogar viven al pie de las colinas o cerca de ellas a pesar de las advertencias de las autoridades.
Muchos de los muertos eran mujeres y niños, dijeron las autoridades. En Bandarban, un niño de 11 años fue el único miembro de su familia que sobrevivió porque no se encontraba presente cuando su choza fue aplastada por el lodo. Sus padres y tres hermanos fallecieron.
“Sobreviví porque visitaba a un pariente”, dijo el niño, llamado Rafiqul Islam. “La lluvia impidió que regresara a casa”.
