Hete aquí algunas anotaciones sobre las intrigas, muy baratitas, al interior de la corriente, muy corriente, “Nueva Izquierda” del PRD –también conocida como “Los Chuchos”- sobre su ahora ex compañero de viaje, Miguel Ángel de la Rosa, quien como, ya se sabe, recibió su compensación política de manos del morenovallismo:
1.- El pasado lunes, los principales miembros de “Nueva Izquierda”, encabezados por el diputado local Erik Cotoñeto, Socorro Quezada y Gerardo Aguirre, recibieron una llamada de Luis Miguel Barbosa Huerta, el dueño del PRD en Puebla, y como sus órdenes no se discuten, tomaron sus cobijas y, junto con algunos de sus ayudantes, se fueron al DF.
La cita fue con carácter de urgente en las oficinas del CEN del PRD, donde, primero, fueron regañados y, después, recibieron la indicación de hablar con las demás tribus del sol azteca y convocar a una conferencia de prensa en Puebla, para deslindarse del muy “canalla” y “traidor” Miguel Ángel de la Rosa. Barbosa les pidió marcar su distancia del gobernador Rafael Moreno Valle, su otrora aliado, y que “Los Chuchos” –por Jesús Ortega y Jesús Zambrano, sus líderes nacionales- salieran lo menos raspados posible ante la escisión de quien venía fungiendo, al menos en el papel, como dirigente del PRD en el estado.
2.- Sólo para ilustrar a las fuerzas de la iluminada izquierda poblana del PRD, la facción perredista “Nueva Izquierda” lleva más de 15 años controlando la franquicia amarilla en Puebla. Sus integrantes, siempre encabezados por Barbosa, han transitado por cinco procesos electorales federales, dos administraciones estatales, tres comicios intermedios, la elección local de 2010 y la actual contienda presidencial 2012. Y siguen y siguen y siguen manejando los hilos del partido, que más que partido, es negocio personal a nombre de la “izquierda”.
3.- En ese tiempo, el PRD ha tenido cuatro dirigencias a partir del control caciquil de Barbosa Huerta, a quien siguieron Sixto Delgado (dejó el liderazgo por mal manejo de recursos), la doctora María Elena Cruz Gutiérrez (expulsada por “Los Chuchos”) y Miguel Ángel de la Rosa, quien surgió como tal de una negociación en una habitación del hotel Best Western entre Barbosa y Rodolfo Huerta, y que ahora es considerado un “Judas” por el amo y señor de la “izquierda” en Puebla.
4.- El regidor del PT en el actual Cabildo poblano, Edgar Alonso Cañete, ayer chofer y ayudante de Barbosa; Susana Wuotto Cruz, cercana colaboradora y ex legisladora; Rodolfo Huerta Espinoza, ex diputado local; Irma Ramos Galindo, ex diputada; Jesús Morales Manzo, actual legislador por el PVEM; Rubén Hernández, ex secretario general, y Miguel Ángel de la Rosa. Todos ellos y otros tantos, han sido promovidos y premiados en su momento; hoy algunos están en la marginalidad, otros en el PRI y unos más “expulsados y apestados” por su líder. Y es que como Luis XIV, el PRD es Barbosa Huerta y Barbosa Huerta el PRD. El Rey (del) Sol (azteca).
5.- En Puebla, no se lo cuente a AMLO, la izquierda dejó de existir desde hace años, hoy es un buen negocio político y económico que también sirve para obtener puestos y espacios públicos. Sólo hay que ver cómo cambió el modo de vida de Barbosa Huerta desde que se hizo del control del partido para constarlo.
6.- Escupir al cielo, es algo que les sale muy bien a Barbosa y sus muchachos. “Los Chuchos” fueron impulsores de la alianza electoral con el PAN y Nueva Alianza para que Rafael Moreno Valle ganara en las pasadas elecciones locales. Barbosa fue el enlace fundamental de Jesús Ortega Martínez para encabezar las negociaciones políticas. Él negoció con RMV espacios y presidencias municipales, así como distritos y lugares en la lista de representación proporcional.
Trajo a Ortega Martínez a la toma de posesión del hoy gobernador; después a Jesús Zambrano, el actual líder nacional del PRD, y acordó cuantos apoyos necesitó. Barbosa aplaudió a rabiar al actual gobernante en turno y dijo que la alianza era interminable, pero como sus exigencias no fueron cumplidas, ahora ha anunciado que rompe con el morenovallismo.
7.- En el PRD lo saben todos y nadie lo dice por temor: quien no acata las órdenes de Barbosa Huerta es lanzado al limbo político y su alma no tendrá perdón.
El rompimiento con Moreno Valle no es, en el fondo, por la designación de De la Rosa como subsecretario de Vinculación Institucional y Gobernanza de la SGG. En realidad obedece a la necesidad de Barbosa de demostrar quién manda en el PRD poblano. Cuando se enteró que De la Rosa ya hablaba, pedía recursos y negociaba con el gobierno morenovallista, sin consultarlo y sin repartirle los beneficios, Barbosa lo desconoció. Su ego, robusto –como su físico-, no soportó que uno de sus cuervos acabara por comerle los ojos.
8.- Barbosa Huerta, dicen en los pasillos amarillos nacionales, ha crecido al interior del PRD por su habilidad perversa y eficiencia para operar elecciones internas. Fue el defensor legal del triunfo de Ortega Martínez, coordinador nacional de “Nueva Izquierda”, y su cabildero en el Consejo Nacional. Más de un perredista de buen nivel lo ubica como el interlocutor de “Los Chuchos” ante varios gobiernos locales para todo tipo de arreglos, incluyendo los económicos.
9.- Tras la abrupta –enésima- escisión en el PRD, “Los Chuchos” no piensa soltar la dirigencia estatal. Y menos ahora que a la vuelta de la esquina ya está el proceso local 2013, con todo lo que eso significa: millones de pesos para poder seguir viviendo sin sobresaltos. Socorro Quesada será la nueva pieza en el ajedrez de Barbosa Huerta (en una plática reciente, así lo confirmó a este reportero Eric Cotoñete).
Barbosa calcula y mide a sus operadores, les pide obediencia total. Y nunca lo van a tumbar porque a las demás corrientes, las tiene “maiceadas”; por ejemplo, a los -impolutos y puros- de Izquierda Democrática Nacional (“Los Bejaranos”) les acaba de entregar cerca de 60 mil pesos para sus gastos. UDENA, organización de la diputada Elba Cerezo, también ha sido beneficiada. Foro Nuevo Sol, de Julián Rendón, de igual forma recibe sus compensaciones económicas. Y todos felices y contentos y, sobre todo, callados, que así se ven más bonitos.
Como el financiero Gerardo Aguirre, quien casi se ha terminado los 5 millones de pesos de prerrogativas que el Instituto Electoral del Estado entregó al PRD. 5 millones de pesos que no se ven por ningún lado, y menos en las campañas de sus candidatos.
Y es que “Los Chuchos” se ponen muy dignos y condenan a Miguel Ángel de la Rosa por haber osado integrarse al gobierno de Moreno Valle, pero no se quejan de que en el Instituto de Adultos Mayores trabaja –claro, con permiso- la candidata por el distrito 12, Gabriela Viveros, y que ahí también están varios recomendados, hijos y sobrinos de los jefes de “Nueva Izquierda”.
10.- Oportunistas, vividores, simuladores profesionales, militantes de papel, seudo izquierdistas, lidercillos, apostadores políticos, vendedores de candidaturas, ambiciosos gestores, prestamistas, supuestos asesores, adictos a las prerrogativas, cazadores de fortunas, negociantes, mitos vivientes y toda una gama de “revolucionarios”, habitan hoy a la izquierda poblana.
El actual proceso electoral y las mil batallas del caudillo Andrés Manuel López Obrador, qué les importa. Como siempre, sus prioridades políticas y económicas son otras en el PRD poblano.
