“No está de más (que) el gobernador de Puebla aclare si ya tiene acuerdo con el PRI a favor de Peña Nieto”, estableció el pasado fin de semana en su cierre regional, Andrés Manuel López Obrador.
Lo que bien puede definirse como una advertencia para Rafael Moreno Valle, en realidad –si se analizan las palabras exactas de El Peje- se trata de una invitación abierta a que si va a definirse por Peña Nieto ante el desplome de Josefina Vázquez también evalúe su propuesta, pues habría un espacio de negociación para él en la República Amorosa.
“Estamos en la época de reconciliación, pero hay cosas que no podemos dejar pasar. Tengo información de que existe un acuerdo del PRI con el gobierno del estado. Tal vez me equivoque, pero sé que en la reunión de gobernadores del PRI con Enrique Peña Nieto acudió el gobernador de Puebla y si no es así que lo aclare, no está de más”.
En realidad, López Obrador ubicó en tiempo y espacio a Moreno Valle en el intento de los operadores de Peña Nieto porque los gobernadores priistas y panistas se sumen a su causa.
De ahí que su mensaje de que “si no es así que lo aclare, no está de más” puede inferir si bien no una operación abierta a favor de su proyecto de Morena, sí en la necesidad de que no le juegue las contras.
En esta etapa de la campaña, está claro que los mandatarios estatales jugarán un papel clave en términos de la operación política el día de la elección. Sin duda que Peña Nieto ya envió emisarios al gobernador Moreno Valle para ratificar compromisos paralelos, pero también El Peje pretende evitar la ruptura y llegar a acuerdos básicos que le permitan ganar.
No obstante, dentro de la izquierda –aquella que respaldó la Coalición Compromiso por Puebla en el 2010 para la llegada de Moreno Valle a Casa Puebla- existen interlocutores válidos de ambos personajes: López Obrador y el gobernador.
Ahí está para empezar Manuel Camacho Solís, artífice de los acuerdos electorales para la izquierda; y Marcelo Ebrard, actual jefe de gobierno del Distrito Federal.
José Agustín Ortíz Pinchetti, coordinador de la campaña de El Peje en Puebla, dejó en claro hace unos días que el gobierno de Moreno Valle ha sido muy respetuoso del trabajo de la izquierda en la entidad, amén de que no ha interferido en su movilización.
Los problemas de compra de votos existen en el ámbito federal, vía Oportunidades, declaró en el programa radiofónico de Al Portador.
Por eso, hoy más que nunca resulta interesante observar la postura que adopte Moreno Valle sobre la izquierda.
Su flor se reduce a dos pétalos: López Obrador o Peña Nieto.
