En Puebla, el delito de robo de combustible nace en las zonas rurales, lo realizan los propios pobladores o al menos una parte de la comunidad como un “robo hormiga” sin portar armas, afirmó el comisario de la Policía Federal en el Estado, David Israel Aguirre Navarro.
Indicó que en los municipios del llamado “triángulo rojo” han implementado destacamentos, centrándose en la zona de Palmarito, Quecholac, San Martín Texmelucan, Santa Rita Tlahuapan, Amozoc y sobre la carretera a Libres, intercambiando horarios y estrategias con la Gendarmería.
No obstante, aseguró que sí no hay denuncias formales por parte de presidentes municipales o Pemex, las patrullas de la Policía Federal no pueden ingresar a comunidades o caminos rurales pues el delito no es visible para las autoridades federales.
“La denuncia la debe realizar Pemex, ellos no denuncian como tal un robo, llevan una estadística de tomas clandestinas son los realmente interesados, ubican que hay una toma, si pueden la cierran o si corren algún riesgo nos avisan”, dijo en entrevista.
Precisó que 26 ediles de la zona metropolitana y del triángulo rojo, se reúnen todos los jueves con el grupo de Coordinación Puebla, quienes exponen sus denuncias sobre el robo de combustible o amenazas de bandas delincuenciales denominados “chupaductos”.
Al final, Aguirre Navarro consideró que cada funcionario en este caso los alcaldes saben el riesgo que corren, por lo cual es su responsabilidad contratar un seguro de vida así como las instituciones donde los adquieran para su integridad personal.
