Cuitlatlán
Por Fermín Alejandro García
La sorpresiva e inusual declaración de Rafael Moreno Valle Rosas contra Ricardo Anaya Cortés, al indicar que es incompatible que el presidente del PAN al mismo tiempo sea aspirante a ser candidato presidencial, es una muestra de que al gobernador de Puebla no le está funcionando del todo bien su estrategia para convertirse en el eje del proyecto panista para reconquistar Los Pinos. Por el contrario, el mandatario estaría ante el riesgo de quedar nulificado de la política nacional.
El golpeteo que ha emprendido Moreno Valle Rosas contra Anaya no es producto de que sea un ortodoxo de la doctrina y de los usos y costumbres del PAN, sino que está buscando forzar un acuerdo con Anaya o incluso con Margarita Zavala de Calderón para poderse montar al proceso de sucesión.
Los morenovallistas han reaccionado iracundos contra el manejo que Ricardo Anaya está dando al proceso de renovación del Consejo Nacional del PAN, formado por unos 300 panistas, y donde el actual dirigente albiazul tiene la capacidad de obtener una mayoría aplastante.
Dicho órgano de gobierno es el que decide las candidaturas plurinominales al Senado de la República e influye en la selección del método de designación del próximo candidato presidencial.
Ante ese panorama, Moreno Valle siente un escenario de riesgo, ya que él es experto en captar a priistas para incorporarlos a sus proyectos políticos, pero no en ganar consejeros del PAN, partido en donde es visto con recelo por los militantes tradicionales.
Si no logra un acuerdo con Anaya o Margarita Zavala, pese a que existen muchas diferencias con la esposa del expresidentes Felipe Calderón, Moreno Valle enfrentará dos riesgos:
El primero es que no logre convertirse en candidato plurinominal al Senado, en caso de que no consiga la postulación presidencial. Ni tampoco colocar a sus seguidores como aspirantes a ser parte de la Cámara Alta.
Un segundo riesgo es que en el PAN se apruebe que el candidato presidencial debe ser electo por los consejeros nacionales del partido o por una encuesta. En ambos escenarios Moreno Valle corre el riesgo de ser vapuleados por los dos principales aspirantes: Anaya y Zavala, e incluso hasta por un cuarto contendiente.
Lo que quiere Moreno Valle es una consulta a las bases, porque sabe que ahí le puede ir bien. Podría perder pero con un buen resultado, lo que le permitiría negociar con quien gane la contienda.
Si consigue un pírrico resultado –sobre todo en el rubro de las encuestas, en donde hasta Gustavo Madero le gana–, no tendría la capacidad de negociar y perdería todo poder de influencia en el PAN. Tal vez solamente la darían una posición en el Comité Ejecutivo Nacional del partido. Visto de otra manera, lo que busca el gobernador de Puebla es no terminar “en la banca”.
Por eso al emprender fuertes cuestionamientos contra Anaya –que por cierto están justificados–, Moreno Valle ha tomado la ruta de generar un conflicto para forzar una negociación. O por lo menos eso parece.
http://www.lajornadadeoriente.com.mx/2016/09/22/rmv-busca-forzar-acuerdo-anaya-zavala/
