La aprobación de las reformas que permitan el matrimonio igualitario en Puebla es un tema que se ve difícil salga adelante en el corto plazo a pesar que existe un ordenamiento de la autoridad federal y dos iniciativas para concretarla.
Al respecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió una resolución en la que solicitó a los Congresos locales legislar en la materia por considerar que la negativa de legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo vulneraba sus derechos humanos.
En pasados meses, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, envió al Poder Legislativo la iniciativa de reforma constitucional para consagrar el matrimonio entre personas con las mismas preferencias sexuales como un derecho humano.
Esta propuesta también contempla que una vez legalizada esta unión la pareja puedan adoptar a un menor de edad y que quienes decidan cambiar de género obtengan su documentación oficial con la nueva identidad.
Pero en Puebla, la discusión de esta reforma se ha postergado por la renuencia de la mayoría de legisladores locales para evitar cargar con el costo político de esta decidimos y la crítica severa de la iglesia católica y la sociedad conservadora.
La bancada del Partido Acción Nacional (PAN) a través de su coordinador, Jorge Aguilar Chedraui, ha manifestado que están en contra de la discriminación y son respetuosos de las preferencias sexuales de las personas pero no están de acuerdo con los matrimonios igualitarios.
En su calidad de presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política ha señalado que no existen los consensos suficientes para sacar adelante por mayoría esta iniciativa pero esperarán a que llegue la propuesta presidencial para analizarla.
La coordinadora de la fracción parlamentaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Silvia Tanús Osorio, ha expresado que su rechazo a la posibilidad que las parejas que se unan bajo la figura de matrimonios igualitarios puedan adoptar a un menor de edad.
Esta postura contraviene la propuesta presidencial de Peña Nieto a pesar de pertenecer al mismo partido político y que por congruencia los ocho legisladores poblanos deberían respaldarla sin ningún condicionamiento.
El posicionamiento en contra del matrimonio entre parejas gay y el derecho de adopción es compartido por las bancadas del Partido Nueva Alianza (Panal) y Compromiso por Puebla (CPP).
Si bien pareciera que las fuerzas de izquierda tendrían que apoyar esta propuesta las posturas entre los legisladores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Partido del Trabajo (PT) y Movimiento Ciudadano (MC) están divididas.
La diputada y dirigente estatal del sol azteca, Socorro Quezada Tiempo, ha sido una férrea promotora del matrimonio igualitario e incluso presentó una propuesta para reformar la legislación local.
Su propuesta-que se encuentra en la congeladora legislativa-pretende eliminar la restricción sobre que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer para dejarlo como la unión entre dos personas sin importar el género.
En esta misma línea se encuentran los legisladores del PT y MC, Lizeth Sánchez y Julian Peña quienes también se han alineado a las propuestas de izquierda a diferencia del resto de los legisladores de fuerzas progresistas que están más cargados a los intereses gubernamentales.
Habrá que esperará a que llegue la propuesta presidencial para conocer la verdadera postura de los diputados locales de Puebla y la disposición que tendrán para legislar a favor de las minorías o deciden darle la espalda respondiendo a sus interés de grupo.
