Este fin de semana el número de comerciantes informales tenía que reducirse en un 50 por ciento, de acuerdo a un compromiso hecho por el titular de la Secretaría de Gobernación, Juan Carlos Morales Páez, sin embargo, durante un recorrido efectuado por Reto Diario vendedores establecidos denunciaron un aumento de ambulantes, que de cara al retorno escolar deriva en pérdidas económicas.
En días pasados, el encargado de la gobernabilidad en la capital poblana se comprometió a que este fin se semana reduciría el número de informales, no obstante locatarios aseguraron que la presencia de ambulantes ha ido en aumento, principalmente en calles como 1a 8 y 10 poniente, entre 5 y 7 norte.
Morales Páez informó que en las calles del Centro Histórico existen unos 1 mil 200 ambulantes, empero, este día Reto Diario recorrió la zona y se observó un número mayor.
En la 8 poniente y 10 existen alrededor de 60 comerciantes -por calle- que ofertan lo mismo que aquellos que mes con mes pagan una renta, lo anterior, a decir de los locatarios, deriva en pérdidas económicas, de fuentes de empleo y en el cierre de establecimientos.
Si bien, el titular de Gobernación en el municipio y el mismo alcalde, Luis Banck Serrato, han expresado que no hay un plazo fatal para el retiro de vendedores informales, los establecidos exigieron a la Comuna agilizar el reordenamiento comercial.
“No hay plazos, el tema del comercio informal se tiene que trabajar todos los días, tenemos metas en números pero no hay plazos. El tema del comercio es fluctuante y tenemos que trabajar todos los días en el ordenamiento, no sólo en el centro sino en toda la ciudad”, declaró en días pasados Juan Carlos Morales.
Otro espacio invadido por los informales es la plaza comercial La Victoria, ahí, en el patio que da hacia la 6 Poniente se instalan alrededor de 15 ambulantes, que en su mayoría ofertan productos pirata.
En dicha zona se venden tenis, ropa, comida, nieves y demás artículos. Esta situación obstaculiza el libre paso peatonal. A lo anterior se suma el mal estado de las lajas de las calles del Centro Histórico, que en temporada de lluvias están llenas de agua sucia y basura.
