Las serpientes y escaleras
Por: Ricardo Morales
Para Leo y Vale, con todo mi amor, felicidades.
El nuevo desafió para la megalópolis que se ha conformado entre los municipios de Puebla y su zona conurbada es el cómo se va a hacer frente al desbasto del agua que ya amenaza a la ciudad de Puebla en sus múltiples colonias y fraccionamientos.
El diagnóstico es más que desalentador, los mantos freáticos de la zona conurbada se encuentran prácticamente agotados, de acuerdos a los últimos reportes de la Comisión Nacional del Agua, la sobre explotación del acuífero de Puebla ha puesto en riesgo ya la subsistencia de la zona.
Desde el arribo de Manuel Bartlett Díaz al gobierno, el diagnostico de Puebla y la zona conurbada era más que desalentador, ya desde inicios de los años noventa, el acuífero estaba agotado, por lo cual se tuvo que traer el agua de las poblaciones cercanas al volcán Popocatépetl, Acuexcomac y Nealtican.
No fue fácil el poder traer el vital líquido de estas dos poblaciones, fue necesario mucho trabajo político y también un enfrentamiento entre pobladores y elementos de seguridad para que se permitiera la perforación de 20 pozos en ambas poblaciones, los cuales surten de agua, sobre todo al sur de la ciudad.
20 años más tarde el problema de nueva cuenta se ha agudizado y no se ve en el corto plazo una solución.
La empresa Aguas (puercas) de Puebla prometió llevar a cabo una inversión de 3 mil millones de pesos para mejorar el suministro del vital líquido en Puebla capital y la zona conurbada, pero hasta la fecha no se sabe que haya invertido un solo quinto en dicha cuestión.
Será necesario que las próximas autoridades tomen cartas en el asunto y como lo prometió Gali, en campaña, se comiencen a buscar ya desde ahorita lo que deberán de ser las nuevas fuentes de abastecimiento del agua potable, para los próximos años en Puebla.
Es necesario que se haga un estudio amplio de la situación real del acuífero de Puebla, para ver la situación pozo por pozo, los cuales han visto hacer sus recargas producto de la deforestación de la zona de la Malinche y Manzanilla.
Es importante que se ubique una nueva zona que sea alterna a la de Acuexcomac y Nelaticán, en donde los pozos, ya también comienzan a sentir los efectos de la sobreexplotación de la cual han sido objeto, para poder abastecer principalmente a las colonias del sur y el oriente de Puebla.
Es necesario estudiar como medida alternativa si sería viable a largo plazo, utilizar el agua sulfurosa que abunda en el subsuelo de la ciudad de Puebla, o si de plano, hay que olvidarse de esta alternativa, la cual resulta muy costosa.
Hace mucho tiempo, Raúl Pardo Villafaña, mandamás en el sector de la construcción de la CTM y uno de los consentidos del entonces líder Blas Chumacero, propuso la construcción de un acueducto que pudiera trasladar el agua de la región de Libres y Oriental hasta la ciudad de Puebla, el cual recibió el nombre de proyecto Moctezuma, el cual nunca se cristalizó.
Habrá que revisar que tan factible puede ser el proyecto, tras más de 35 años, que se planteó por primera vez como una alternativa viable para Puebla o si de plano, ya es mejor olvidarse de ese proyecto y buscar otro lugar que pueda surtir de agua a la megalópolis, antes de que se colapse el sistema.
Es necesario también que se aclare el impacto ambiental que tendrá el enorme crecimiento que registra la zona de Lomas de Angelópolis, la cual prácticamente ya colinda con el municipio de santa Clara Ocoyucan y en qué en un tiempo comenzarán a sufrir problemas de desabasto del vital líquido sus pobladores.
En un escenario apocalíptico, las guerras en el futuro ya no serán por la energía, sino por el agua, elemento valioso que ya comienza a escasear y puede colapsar el desarrollo de la Angelópolis, si no se toman medidas de manera inmediata.
