Reino Unido renunció este miércoles a ejercer en 2017 la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), primer paso para separarse del bloque, antes de una visita de la primera ministra Theresa May a Berlín.
Londres debía asumir la presidencia del Consejo de la UE en el segundo semestre de 2017, si bien los representantes de los 28 países del bloque acordaron que Estonia adelantara su turno para reemplazar a Reino Unido, la negativa de RU ya es oficial.
La decisión de renunciar a su turno se inscribe en la perspectiva del brexit, o ruptura con la UE, aprobada por los británicos en un referéndum el pasado 23 de junio.
“La primera ministra sugirió que el Reino Unido debería renunciar a la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, prevista para la segunda mitad de 2017, haciendo notar que deberíamos estar dando prioridad a las negociaciones para dejar la Unión Europea”, precisó una portavoz de Downing Street.
El Consejo de la Unión Europea está integrado por los ministros de los 28 países que actualmente forman la UE.
May inicia este miércoles su primera gira oficial, que debe llevarla a Alemania y Francia, para empezar a esbozar el proceso del brexit. Las discusiones deberían permitirle “establecer relaciones de trabajo sólidas” con sus dos principales socios europeos y explicar por qué su gobierno “precisa tiempo” para iniciar formalmente el proceso de separación, indicaron sus servicios de comunicación.
En Berlín mantendrá una cena de trabajo con la canciller Angela Merkel y este jueves será recibida por el presidente François Hollande, con quien abordará “la lucha contra el terrorismo (…), la puesta en marcha del brexit” y asuntos de interés bilateral, indicó la presidencia francesa.
