Serpientes y Escaleras
Por: Ricardo Morales
Como pintan las cosas rumbo al 2018, las alianzas serán la clave para definir a quien podrá ser el ganador de la contienda electoral y la joya de la corona, Los Pinos.
La semana pasada la empresa Parametría dio a conocer los resultados de su más reciente encuesta de intención de voto, rumbo al 2018.
Aunque Parametría, la empresa que encabeza Francisco Abundis, no pasa por su mejor momento, luego de haber fallado mucho en los resultados de sus encuestas en los proceso electorales celebrado en el pasado 5 de junio en 12 entidades, los números hablan por sí mismos y son significativos.
De acuerdo a esta empresa, si hoy fueran las elecciones, Acción Nacional se alzaría con el triunfo con el 32 por ciento de las preferencias por el 24 por ciento del PRI y el 21 por ciento de Morena, en cuarto lugar aparecería el PRD con el 8 por ciento, en quinto el partido cristiano, Encuentro Social con el 4 por ciento, en sexto lugar los partidos Verde, Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza con el 3 por ciento y en el séptimo el Partido del Trabajo con el 2 por ciento.
Los datos son por demás reveladores y hablan de la importancia que tendrán para el 2017 y sobre todo para el 2018, el sistema de alianzas que llegó para quedarse, luego de los triunfos de los obtenidos en el 2010, por los entonces candidatos a gobernadores, Rafael Moreno Valle Rosas, Gabino Cué y Mario López Valdés (Malova).
Para el 2017 habrá elecciones en los estados de México, Coahuila y Nayarit. El éxito o el fracaso en la lucha electoral dependerá de los candidatos que sean postulados por parte de la diferentes fuerzas políticas, pero también de las alianzas que se puedan establecer, siendo el partido “bisagra” o el que pueda inclinar la balanza hacia uno u otro lado, el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el cual estrena dirigente nacional en la persona de Alejandra Barrales, proaliancista.
Suponiendo sin conceder que ya estuviéramos en el 2018 y fuéramos rumbo a la elección presidencial, el PAN en alianza con el PRD prácticamente tendría en la bolsa la presidencia de la República con casi un 40 por ciento de las preferencias.
Este escenario se antoja posible, solo si la candidatura recayera en el líder nacional del albiazul Ricardo Anaya, o en su defecto del gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, quienes están a favor de las alianzas, no así si la candidatura recayera en la persona de Margarita Zavala, la esposa del expresidente Felipe Calderón.
Otro escenario sería si el PRI logra evitar la alianza PAN-PRD en el estado de México en el 2017 y por ende en el 2018 y a su vez pudiera reeditar la suma de fuerzas de sus partidos satélite el Verde y Nueva Alianza, lo cual lo colocaría a solo dos puntos de Acción Nacional en la lucha por Los Pinos. Pero si pudiera sumar al PT, partido el cual le debe su registro al gobierno federal y los votos del Partido Encuentro Social, podrían ganar de manera apretada.
Un tercer escenario que se antojaría de antología sería si López Obrador deja atrás su soberbia y logrará aglutinar a toda la izquierda para conformar un gran bloque opositor, llevando de la mano el PRD, Movimiento Ciudadano y el PT.
La suma de estas fuerzas sería brutal y cerraría el proceso de manera considerable, el 21 por ciento de Morena, más el 8 del PRD, más el 3 de Movimiento Ciudadano, más el 2 del PT, darían la suma aritmética de 33, un punto arriba del PAN.
Queda claro que la prioridad para el PRI y para Morena es evitar la alianza del PAN y el PRD para el próximo proceso electoral, misma que aunque es factible, se ve difícil de cocinar por la presencia del jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera quien aspira a convertirse en candidato a la presidencia de la República.
Habrá que ver el tejido fino de las cosas rumbo primero al 2017 y después a la madre de todas las batallas el 2018, en donde como candidato, López Obrador encabeza las preferencias, pero como partido político el PAN lleva la delantera con tres candidatos altamente competitivos.
