Tres estudiantes de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Carmen Serdán, ubicada en Teteles de Ávila Castillo, denunciaron públicamente abusos y vejaciones que, aseguraron, sufrieron durante las llamadas novatadas en el plantel, entre ellas restricciones para comer, beber agua, bañarse e incluso acudir al baño.
En conferencia de prensa del Gobierno de Puebla, las jóvenes relataron por separado las condiciones que enfrentaron tras ingresar al ciclo escolar con la intención de formarse como maestras. Las estudiantes calificaron su experiencia en la Normal de Teteles como un “infierno” y pidieron la intervención de las autoridades.
Lucía Báez, quien ingresó a la licenciatura en Educación Primaria, relató que decidió pedir ayuda a sus padres luego de los abusos que, afirmó, sufrió por parte de alumnas de grados superiores.
“Nos quitaron el dinero que llevamos y nuestras cosas personales. Nos levantaban en la madrugada a gritos y nos hacían cargar materiales. No podíamos verles la cara y nos prohibieron hablar”, compartió.
La joven explicó que durante una de las actividades de carga cayó y se lesionó un tobillo. Según su testimonio, posteriormente fue obligada a arrastrarse, aislada y con el rostro cubierto. Antes de que su familia acudiera por ella, logró proporcionar los datos de su madre a una compañera, quien se comunicó con sus familiares.
“Ahí no hay derecho de tomar agua, ni higiene personal. Nos trataron como basura. Nos tenían encerradas e incomunicadas”, dijo entre lágrimas.
Después de que sus padres acudieron al plantel para recogerla, Lucía pidió que las autoridades intervengan para proteger a las demás estudiantes.
“Qué cierren la escuela… es el infierno”, exclamó.
Otros testimonios expuestos durante la conferencia también señalaron presuntas restricciones y actos de violencia.
Daniela González, quien decidió no continuar sus estudios en la Normal de Teteles, relató: “me hicieron acostarme y dormir en una cama con perros”.
Melisa, quien permaneció siete días en el plantel, aseguró: “me prohibieron comida, agua y bañarme”.
Por su parte, Julissa, originaria de Veracruz, relató: “nos pusieron a correr cuatro horas sin descanso ni agua”.
La situación también fue denunciada por familiares. Nayeli Castro, madre de una estudiante menor de edad, relató que al conocer las condiciones en las que se encontraba su hija solicitó que se la entregaran y, ante la demora, pidió la intervención de la Fiscalía General del Estado (FGE).
52 alumnas dejaron la Normal de Teteles
Ante las denuncias por violencia, el secretario de Educación Pública de Puebla, Manuel Viveros Narciso, informó que 52 estudiantes de nuevo ingreso tramitaron su baja de la Normal Rural Carmen Serdán.
De ese grupo, 25 alumnas fueron reubicadas en otras escuelas normales y unidades de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), con el objetivo de que puedan continuar su formación docente en un entorno seguro.
Por su parte, el secretario de Gobernación de Puebla, Samuel Aguilar Pala, informó que se han presentado 16 denuncias penales relacionadas con las agresiones denunciadas por las estudiantes y con hechos que también involucran a funcionarios federales y estatales.
Las jóvenes solicitaron a las autoridades intervenir para que el plantel sea liberado y puedan retomarse las actividades académicas sin temor a sufrir nuevas agresiones físicas o psicológicas.
