Los gobiernos de México y Perú anunciaron el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, poniendo fin a casi nueve meses de ruptura derivada del asilo otorgado por el gobierno mexicano a Betssy Chávez, ex primera ministra del expresidente Pedro Castillo.
La decisión se concretó después de que el gobierno de la presidenta Keiko Fujimori autorizó el salvoconducto para que Chávez pudiera salir de Perú con destino a México, en cumplimiento de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954.
En un comunicado conjunto, ambos gobiernos reafirmaron los históricos lazos de hermandad, amistad y cooperación, además de reiterar su respeto al derecho internacional y a los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
El caso Betssy Chávez permitió destrabar el conflicto
El conflicto diplomático comenzó en noviembre de 2025, cuando el gobierno mexicano concedió asilo diplomático a Betssy Chávez, quien posteriormente fue sentenciada en Perú a 11 años y cinco meses de prisión por conspiración relacionada con el intento de golpe de Estado encabezado por Pedro Castillo en 2022.
Desde entonces, Chávez permanecía en la residencia de la Embajada de México en Lima, a la espera de que las autoridades peruanas emitieran el salvoconducto que permitiera su salida del país.
Tras la autorización, el canciller peruano Carlos Espá informó que la exfuncionaria abandonó Perú rumbo a México, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el diálogo con el nuevo gobierno peruano permitió alcanzar este acuerdo y dio la bienvenida a Chávez.
Perú mantiene su postura jurídica sobre el caso
Aunque concedió el salvoconducto, el gobierno peruano subrayó que esta decisión no implica reconocer que exista persecución política contra Betssy Chávez.
Asimismo, reiteró que en Perú prevalecen el Estado de derecho, la separación de poderes y el debido proceso, además de señalar que conserva el derecho de solicitar una eventual extradición de la exfuncionaria si las autoridades judiciales del país así lo determinan.
Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, ambos gobiernos prevén una nueva etapa de cooperación bilateral que incluirá la reapertura de sus representaciones diplomáticas y el fortalecimiento de la relación entre ambas naciones.
