El Gobierno de México continuará evaluando la viabilidad del aprovechamiento de yacimientos de gas natural no convencional como parte de su estrategia para fortalecer la soberanía energética, aunque cualquier decisión estará condicionada a criterios científicos, ambientales, económicos y sociales, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Durante la conferencia matutina de este jueves, la mandataria dio a conocer los primeros resultados del Comité Científico sobre Soberanía Energética y Yacimientos de Gas Natural No Convencional, integrado por especialistas que analizaron el potencial de estos recursos y las condiciones para un eventual desarrollo.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz, explicó que México enfrenta una fuerte dependencia del exterior para abastecerse de gas natural. Actualmente, el país consume más de 9.1 mil millones de pies cúbicos diarios, de los cuales el 75% proviene de importaciones.
A su vez, la geofísica Alma América Porres Luna precisó que el 93% del gas importado llega desde yacimientos no convencionales de Estados Unidos, mientras que el 7% restante corresponde a gas convencional, situación que, afirmó, representa un reto para la seguridad energética nacional.
Ante este panorama, Sheinbaum señaló que la meta de su administración es reducir la dependencia del gas importado del 75 al 50%, mediante una estrategia que contempla incrementar la producción nacional de gas convencional, disminuir la quema de gas en instalaciones petroleras, mejorar la eficiencia energética y acelerar la incorporación de energías renovables.
🇲🇽 #Política | ¡Soberanía energética! @Claudiashein defiende el uso de recursos nacionales, reafirmó que la meta de su gobierno es erradicar la dependencia energética del extranjero, apostando con firmeza por el aprovechamiento estratégico de los recursos nacionales. ¡Soberanía y… pic.twitter.com/BdgSIl96Rq
— RETO diario (@retodiariomx) August 6, 2026
Los especialistas también estimaron que México cuenta con un potencial de 141.5 billones de pies cúbicos de gas natural en yacimientos no convencionales, distribuidos en las cuencas de Burgos, Sabinas-Burro-Picachos y Tampico-Misantla.
Sin embargo, el comité recomendó prohibir la explotación en la cuenca Tampico-Misantla, al considerar que los riesgos ambientales son incompatibles con su desarrollo.
La presidenta aclaró que el proyecto aún no pasa de la etapa de investigación. Explicó que el siguiente paso será realizar estudios exploratorios para confirmar la existencia de reservas y determinar si hay suficiente agua salada para utilizarla en un eventual proceso de extracción. Solo después se elaborará un análisis de rentabilidad para definir si el proyecto es técnica y económicamente viable.
En caso de avanzar, agregó, deberán cumplirse estrictas condiciones, entre ellas la realización de consultas previas con las comunidades, la protección de los acuíferos de agua potable, el uso exclusivo de agua salada, la reutilización de al menos el 75% del agua empleada, así como la prohibición de sustancias químicas tóxicas y la implementación de un monitoreo ambiental independiente.
Sheinbaum sostuvo que, si los estudios concluyen que el desarrollo del gas no convencional no es viable, el Gobierno federal continuará impulsando otras alternativas energéticas. Entre ellas destacó el desarrollo de una planta de hidrógeno verde en Baja California Sur, además de la expansión de proyectos solares, eólicos y geotérmicos para garantizar el suministro eléctrico y avanzar hacia una mayor soberanía energética.
