Los consumidores mexicanos deberán pagar más por los productos de Coca-Cola luego de que, desde el pasado 4 de agosto, entró en vigor un ajuste en los precios de refrescos, aguas y bebidas saborizadas distribuidos por Coca-Cola FEMSA. El incremento oscila entre 1 y 5 pesos, dependiendo de la presentación.
El aumento responde al encarecimiento de los insumos utilizados en la elaboración de las bebidas, así como al impacto de la inflación y del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), factores que continúan presionando los costos de la industria.
Con la actualización, la botella retornable de 1.25 litros pasó de 23 a 25 pesos; la retornable de 2 litros aumentó de 36 a 38 pesos; mientras que la presentación retornable de 3 litros subió de 50 a 52 pesos.
En el caso de los envases individuales, la lata de 355 mililitros incrementó su precio de 22 a 23 pesos y la botella de 600 mililitros pasó de 18 a 20 pesos.
El ajuste aplica a nivel nacional y podría reflejarse de manera gradual en tiendas de abarrotes, supermercados y otros establecimientos, dependiendo de la rotación de inventarios de cada comercio. Con este incremento, los consumidores enfrentarán un nuevo aumento en uno de los productos de mayor consumo en el país.
