Las polémicas diputadas Nayeli Salvatori y Grace Palomares, quienes actualmente se encuentran “en el ojo del huracán” por emitir comentarios despectivos en contra de los adultos mayores en un podcast, muestran poca efectividad en el trabajo legislativo; en el caso de la expriista Palomares solo ha logrado la aprobación del 6% de iniciativas presentadas, mientras que la otrora comunicadora, Salvatori, tiene aprobado el 16% de las iniciativas que presentó, aunque solo puso al análisis legislativo la mitad de propuestas que su compañera.
Los resultados que ambas legisladoras destacan como su gran logro son las asistencias a sesiones (que son parte de su obligación), así como los múltiples eventos sociales a los que han asistido, pero se observan lejanos a los planes de trabajo que presentaron al inicio de labores de la actual legislatura. De hecho, las iniciativas que han sido aprobadas en realidad han sido instrucciones generalizadas de Morena y se delegó que las diputadas fueran las que las presentaran.
Grace Palomares registra la aprobación de cuatro iniciativas de 67 presentadas. Indica en su informe legislativo que “cuenta con un récord de 98% de asistencias a las sesiones del Pleno del Congreso del Estado Libre y Soberano de Puebla”.
En los objetivos sin cumplir de su plan de trabajo se comprometía a:
• Establecer programas de formación continua y protocolos estandarizados para policías y personal judicial.
• Crear un observatorio ciudadano para evaluar el desempeño de las fuerzas de seguridad.
• Impulsar la digitalización de los procesos judiciales para reducir tiempos de resolución.
• Proponer reformas que faciliten el acceso gratuito a la asesoría legal para grupos vulnerables.
• Crear incentivos para empresas que adopten prácticas sostenibles.
• Desarrollar programas educativos que integren la sostenibilidad como eje.
• Garantizar la conservación de reservas ecológicas a través de normativas claras.
• Incrementar las sanciones por deforestación y contaminación de suelos y cuerpos de agua.
• Reformar leyes para proteger a las comunidades indígenas y promover su desarrollo.
• Establecer medidas de protección específicas para defensores de derechos humanos y periodistas.
• Establecer mecanismos de evaluación para garantizar que las instituciones respeten y promuevan los derechos humanos.
En el caso de la polémica Nayeli Salvatori su índice de aprobación de iniciativas es mayor (aunque aún bajo), pero ello se debe a que ha presentado muchas menos iniciativas al pleno o comisiones.
Al momento ha presentado 37 iniciativas, de las cuales cinco han sido aprobadas.
En cuanto a su plan de trabajo, plantea objetivos muy ambiguos y también mayoritariamente sin cumplimiento, como son:
• Analizar y desarrollar proyectos y alternativas de financiamiento para atender necesidades sociales.
• Determinar mecanismos para lograr un sistema de salud acorde con las necesidades de la población.
• Promover la creación de consultorios gratuitos de medicina general con atención permanente.
• Dar seguimiento a la gestión para la nueva ubicación del relleno sanitario.
• Impulsar la industrialización de la basura.
• Explorar la creación de clínicas y laboratorios gratuitos para grupos vulnerables.
• Analizar y dictaminar reformas relacionadas con los sistemas de información en distintas materias.
• Impulsar la creación de bancos de alimentos.
