Los gobernadores de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villarreal Anaya, respectivamente, son objeto de investigaciones por parte del gobierno de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado, según reveló una investigación publicada por el diario Los Angeles Times en colaboración con Puente News Collaborative.
De acuerdo con el reportaje elaborado por los periodistas Steve Fisher y Kate Linthicum, ambos mandatarios estatales de Morena habrían perdido sus visas estadounidenses en el contexto de investigaciones penales abiertas por autoridades de ese país. Sin embargo, continúan ingresando a territorio estadounidense mediante un permiso especial denominado “Significant Public Benefit Parole” (libertad condicional por beneficio público significativo).
Según la publicación, este mecanismo suele emplearse para permitir el ingreso de personas no ciudadanas que colaboran con autoridades estadounidenses o participan en procesos relacionados con investigaciones federales.
Investigación contra Durazo estaría relacionada con presuntos nexos criminales
La investigación señala que la visa de Alfonso Durazo habría sido cancelada desde 2025 y que actualmente es investigado por presuntos vínculos con el crimen organizado.
Durazo, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, gobierna Sonora, una entidad considerada estratégica para las rutas de tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Asimismo, fuentes citadas por Los Angeles Times indicaron que el mandatario sonorense realiza viajes frecuentes a Estados Unidos para recibir atención médica especializada bajo el esquema de libertad condicional por beneficio público significativo.
No obstante, el Gobierno de Sonora rechazó categóricamente la información. La titular del Sistema Estatal de Comunicación Social, Paloma Terán, aseguró que el gobernador mantiene vigente su documentación migratoria.
“El gobernador cuenta con una visa vigente y no ha sido notificado de investigación alguna por parte de las autoridades de los Estados Unidos. Rechazamos categóricamente cualquier señalamiento sin sustento”, afirmó.
Caso de Américo Villarreal estaría ligado al huachicol
En el caso de Américo Villarreal, la investigación estadounidense estaría relacionada con el presunto contrabando de combustible robado, actividad conocida como huachicol.
Fuentes consultadas por Los Angeles Times señalaron que el gobernador tamaulipeco también cuenta con el permiso especial para ingresar a Estados Unidos y que, durante algunos cruces fronterizos, suele ser acompañado por funcionarios estadounidenses.
Tamaulipas es considerado un punto estratégico para el tráfico ilegal de combustibles debido a su ubicación fronteriza con Texas.
El mandatario negó las acusaciones y aseguró que no existe evidencia que respalde los señalamientos.
Por separado, el coordinador de Comunicación Social del Gobierno de Tamaulipas, Gerardo Algarín, calificó la publicación como una acusación grave sin sustento documental.
“No hay documentos, expedientes, resoluciones ni evidencia verificable que acredite lo publicado. Nadie puede convertir rumores, versiones anónimas o especulaciones en hechos”, sostuvo.
Presión de EE. UU. sobre funcionarios mexicanos
La revelación ocurre en medio de una estrategia más amplia del gobierno del presidente Donald Trump, que ha intensificado acciones contra funcionarios mexicanos presuntamente relacionados con organizaciones criminales.
La investigación también menciona el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien fue acusado en abril por autoridades estadounidenses de presuntamente colaborar con el Cartel de Sinaloa en operaciones de tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos y apoyo político.
Según el reportaje, Washington ha comenzado a enfocar parte de sus esfuerzos no solo en líderes de organizaciones criminales, sino también en funcionarios públicos y actores políticos que pudieran estar vinculados con actividades ilícitas.
Sheinbaum acusa posible injerencia de Estados Unidos
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha rechazado las investigaciones y acusaciones impulsadas desde Estados Unidos contra gobernadores y funcionarios mexicanos, al considerar que podrían representar una intervención en asuntos internos del país.
De acuerdo con la publicación estadounidense, durante una reunión sostenida en mayo con autoridades de seguridad de Estados Unidos, Sheinbaum habría advertido que nuevas acusaciones contra líderes electos mexicanos podrían interpretarse como una forma de interferencia política.
En un mensaje reciente, la mandataria federal también expresó su preocupación por el impacto que este tipo de investigaciones podrían tener en los procesos democráticos nacionales.
“Primero hay que tenerlo claro, vienen por unos, luego por otros, hasta que oficinas del Departamento de Justicia se vuelven el principal elector de México. Eso no lo podemos permitir”, declaró.
Hasta el momento, ninguna autoridad estadounidense ha hecho públicas acusaciones formales contra Alfonso Durazo o Américo Villarreal, mientras que ambos gobiernos estatales mantienen su postura de rechazo a los señalamientos difundidos por el medio estadounidense.
