La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), colocó sellos de clausura parcial y temporal en el relleno sanitario de Chiltepeque debido a deficiencias detectadas en el manejo de lixiviados, líquidos contaminantes generados por la descomposición de basura que pueden afectar suelo, mantos acuíferos y cuerpos de agua.
La medida fue aplicada este 14 de mayo y permanecerá vigente hasta que la empresa RESA acredite acciones correctivas para minimizar riesgos ambientales relacionados con el tratamiento, contención y disposición de estos residuos líquidos.
El relleno sanitario de Chiltepeque es uno de los principales sitios de disposición final de basura en la zona metropolitana de Puebla y recibe diariamente entre mil 900 y 2 mil toneladas de residuos provenientes de al menos ocho municipios conurbados.
La clausura ocurre después de meses de denuncias realizadas por habitantes de Santo Tomás Chautla y activistas ambientales, quienes documentaron presuntos escurrimientos contaminantes, malos olores y posibles afectaciones hacia la zona de Valsequillo.
Aunque durante inspecciones realizadas entre febrero y marzo la Profepa no había determinado una clausura, nuevas evidencias derivaron en la colocación de sellos y en la suspensión parcial de operaciones del sitio.
Tras la decisión federal comenzaron las primeras afectaciones en municipios de la zona metropolitana. San Pedro Cholula suspendió totalmente el servicio de recolección de basura “hasta nuevo aviso” y pidió a la ciudadanía no sacar residuos a la vía pública para evitar acumulación, malos olores y focos de infección.
Por su parte, Cuautlancingo informó que también suspendió temporalmente el servicio al señalar un “colapso” en su sistema de gestión de residuos derivado del cierre del relleno sanitario.
Hasta ahora, ayuntamientos como Puebla y San Andrés Cholula no han informado oficialmente sobre rutas emergentes o sitios alternos para la disposición final de residuos.
La situación genera preocupación por posibles acumulaciones de basura en plena temporada de lluvias, escenario que podría incrementar riesgos sanitarios, escurrimientos contaminantes y obstrucción de drenajes en distintos puntos de la zona conurbada.



