El presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, declaró bajo juramento que en agosto de 2017 temió que Elon Musk lo agrediera físicamente durante una tensa reunión en la que se discutía el control y la distribución de acciones de la empresa.
Según el testimonio de Brockman en el quinto día del juicio que se celebra en Oakland, la confrontación se produjo cuando Musk buscaba obtener un control mayoritario de OpenAI, con una participación del 62.5% y la mayoría de los asientos en la junta directiva. Brockman e Ilya Sutskever propusieron en cambio una distribución equitativa entre los fundadores.
“Se levantó y rodeó la mesa enfurecido. Yo estaba sentado frente a un cuadro y realmente pensé que me iba a golpear. Verdaderamente pensé que me iba a atacar físicamente”, relató Brockman. En lugar de agredirlo, Musk arrancó el cuadro de la pared —una imagen de un Tesla Model 3— y salió de la habitación.
El incidente ocurrió en la llamada “mansión embrujada” de Musk, una propiedad de 47 acres en California. Tras el altercado, Musk anunció que retiraría su financiamiento a OpenAI hasta que Brockman y Sutskever abandonaran la empresa, según el testimonio.
Este relato forma parte de un juicio clave que determinará el futuro de OpenAI, la organización detrás de ChatGPT, en medio de la disputa legal con Elon Musk, quien abandonó la compañía en 2018 y ha criticado duramente su dirección actual.
Hasta el momento, no se ha tenido una respuesta inmediata del equipo legal de Musk sobre estas declaraciones. El caso continúa desarrollándose en la corte federal de Oakland.
